Piden que Lucía Corpacci lleve adelante una profunda reforma del sistema de detención

La ex titular de Derechos Humanos de la provincia, Cristina Rosales, denunció que la policía catamarqueña tiene resabios de la dictadura militar y que el instituto Santa Rosa y la nueva cárcel “son verdaderas escuelas del delito”.
Cristina Rosales, integrante de la Comisión de Derechos Humanos en Catamarca, pidió a las autoridades electas que cuando asuman lleven adelante una reforma profunda del sistema de detención.

Rosales comentó a LA UNION que tuvo que asistir en varias ocasiones a la alcaldía, donde constató el estado lamentable en que se encontraban menores “con los ojos moreteados y hasta con fracturas expuestas”.

“La policía argumenta que el menor se golpeó en riñas entre ellos, pero no es así. Muchas veces me di con niños que fueron golpeados salvajemente para sacarles alguna confesión”, relató la ex titular de Derechos Humanos, al tiempo que agregó que “hay todavía policías que tienen resabios de la época nefasta de la dictadura militar”.

Por esta razón, Rosales pidió a la gobernadora electa, Lucía Corpacci, una profunda reforma del sistema de detención y aseguró que “tanto el instituto de menores Santa Rosa como la cárcel, son verdaderas escuelas del delito”.

En relación al trabajo que se hace en estas instituciones denunció que “al cuerpo de psicólogos le falta apoyo y recursos para sacar adelante a los detenidos, por lo que la tarea se vuelve infructuosa”.

Rosales se quejó del trato que la policía le da a los detenidos y manifestó que “hay que tratar de reeducarlos” y pidió para que los espacios de detención “no sean depósitos, donde los detenidos aprenden mayores delitos”.

Para la profesional, “el Estado provincial no tomó nunca cartas en el asunto como debiera ser, especialmente desde la Dirección de Derechos Humanos”.

La licenciada en Trabajo Social señaló que este es un tema que preocupa especialmente a los familiares de las víctimas de estos abusos y apremios ilegales y comentó que muchas veces “se llega hasta el abuso sexual”.

“Cada vez que pude le pregunté a la policía por qué les pegan a los menores, y me dijeron que era para que confiesen.

Es una falta de formación. Estamos viviendo en democracia y la policía también se debe democratizar”, afirmó Rosales a este medio, pidiendo que el Gobierno electo ponga el acento en la capacitación en las fuerzas de seguridad de la provincia.

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