Piden juicio a los acusados de asesinar a un niño

Piden juicio a los acusados de asesinar a un niño
El fiscal los imputó como coaturores del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El hecho ocurrió en agosto, en Villa Ceferino.

El fiscal Ignacio Di Maggio pidió que la causa de los dos jóvenes sospechados de matar al niño Rodrigo Gallardo de un balazo en la cabeza, mientras miraba dibujitos en su casa del barrio Villa Ceferino, sea elevada para que sean juzgados en una de las cámaras criminales de esta ciudad.

El planteo se lo hizo al juez de Instrucción Mauricio Zabala. Los acusó a ambos como coautores del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El ataque ocurrió durante la madrugada del 20 de agosto en un domicilio ubicado en las calles Ruca Choroy y Cipolletti.

Rodrigo, de 11 años, fue internado en la Clínica San Agustín, donde el 3 de septiembre murió a causa de una falla multiorgánica.

De acuerdo con la investigación, Matías Agustín Jaramillo era quien portaba la pistola calibre 9 milímetros con la cual ejecutó siete disparos, todos dirigidos hacia el dormitorio de la planta alta donde estaba Rodrigo mirando televisión.

Si bien no surge de la causa que el otro imputado, reconocido como Gabriel Matías Montecino, también haya disparado, para el fiscal la decisión fue “común” a los dos. En su planteo, mencionó que Montecino era el joven que conducía la motocicleta y transportaba a Jaramillo.

Tuvo por acreditado que tanto por el arma utilizada y la cantidad de disparos ejecutados sobre un mismo punto, como por la naturaleza y fragilidad de los materiales con los que fue construida la habitación baleada, y la hora en que se produjo la agresión, los dos acusados “se representaron la posibilidad del resultado letal”.

Consideró que corresponde que pasen más de 15 años en la cárcel por el daño que causaron, siendo la víctima un niño de 11 años, y la “indiferencia” que tuvieron para matar.

Al evaluar la prueba reunida en la causa, valoró el relato de un testigo que señaló a los sospechosos como autores de los disparos, los reconoció luego en una rueda y aportó los datos de la moto que fue utilizada en el hecho.

Añadió el testimonio de uno de los hermanos de la víctima que reconoció en rueda de personas a los imputados y precisó quién conducía la moto y quién disparó.

De ir a juicio será en libertad. La Fiscalía pidió que sean detenidos, pero su planteo no prosperó ante la Cámara de Apelaciones.

Los jueces consideraron que el riesgo procesal que esgrimió Di Maggio no había sido acreditado, ya que sólo se fundaba en intervenciones telefónicas -del defensor con sus imputados- que afectaban el derecho de defensa.

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