La asociación vecinal elevó una solicitud al Concejo para que pongan esos dispositivos en cinco puntos neurálgicos. Según los vecinos, en días podría haber un domo a la altura del colegio Verna.
Para reforzar la seguridad en las calles del barrio, la Asociación Vecinal de barrio Jardín Mayoraz elevó al Concejo Municipal un pedido para proceder a la instalación de cámaras de vigilancia. Hace un mes, la vecinal presentó una nota al concejal Ariel Rodríguez en la cual le solicitó que se contemple el montaje de estos dispositivos en cinco puntos estratégicos con el objetivo de tener un mayor control de los vehículos que ingresan y salen de la zona.
El objetivo es poder colocar un domo a la altura de la rotonda del Colegio Verna, otro en 4 de Enero y Urquiza donde se encuentra ubicada una escuela de fútbol. El tercer dispositivo se pondría sobre J. P. López esquina 9 de Julio; un cuarto dispositivo en 9 de Julio y Castelli y, por último, en Estanislao Zeballos y 1º de Mayo.
“Ahora salió el proyecto de comunicación, va a ser evaluado y dentro de 15 a 20 días podríamos contar con una respuesta. Lo que estaría en camino sería la instalación del domo en la rotonda del colegio Verna, eso ya estaría definido. En relación a los otros, serían confirmados a principios de septiembre”, especuló Gustavo Sartín, presidente de la vecinal.
En una zona que está rodeada de colegios como el Verna, el Balbina Domínguez y en cercanías al Patricio Cullen, muchos de los alumnos asisten caminando a clases y son víctimas del asedio de los motochorros. “Cuando ven a dos o tres chicos que van a la escuela, se viene el manoteo. Hubo un caso en el que utilizaron un arma de fuego. Todo lo que se hace es para dar un poco de seguridad”, indicó el presidente de la vecinal de barrio Jardín Mayoraz.
Sartín recordó que luego de mantener una reunión con Diego Poretti, subsecretario de Coordinación Operativa del Ministerio de Seguridad, se consiguió reforzar el patrullaje en los horarios de la entrada y salida de las entidades educativas y durante el horario de la siesta. “Todos los chicos del barrio van a los colegios de la zona y esto es una herramienta para tener un poco de control”, agregó el dirigente vecinalista.
Esta metodología de trabajo policial trajo sus frutos, ya que desde hace un mes la entidad vecinal no recibe notificaciones de robos y recalcó que el patrullaje es una herramienta que busca controlar a las personas que ingresan y salen del barrio. “Hoy en día hay cada vez más motochorros”, aseguró.
La mayoría de los arrebatos tienen como blanco de ataque a las mujeres y a los chicos. Por ese motivo, desde la vecinal aconsejan que las víctimas que sufran de arrebatos o intentos de robos, realicen la denuncia pertinente.
“Tratar de involucrarse, llamar al 911, son herramientas que funcionan y hay que utilizarlas. No es como antes que la policía solicitaba todos los datos” del denunciante, añadió el presidente de la vecinal.
Además, desde la vecinal aconsejaron a la gente estar atentos. “Vemos a los chicos con los auriculares y que están dispersos en su mundo”, dijo Sartín, quien aseguró que los ladrones aprovechan el descuido de las personas.
En el caso de las mujeres recomendaron que eviten el uso de bolsos demasiado grandes o llamativos, ya que estos atraen la atención de los individuos y son más fáciles de arrebatar. “Nuestro deber como vecinal es transmitir el vacío que sienten los ciudadanos y ver la realidad de cómo combatir la inseguridad. Nosotros lo que podemos es pedir y sugerir herramientas”, señaló.
El representante vecinal también adelantó que con el objetivo de brindar una herramienta de prevención se está trabajando en la elaboración de un mapa con los puntos más conflictivos, para alertar al personal policial y a los vecinos, pero principalmente para que los ladrones no se escapen tan fácilmente.
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