Piden hasta veintidós años de prisión para acusados de asesinar a Calixto Painefil

El fiscal de Cámara Carlos López hizo hincapié en la gravedad del hecho que reprochó a tres hermanos y a un cuarto individuo y reclamó penas de veintidós años de prisión para tres de los involucrados y de once años de prisión para uno de los hermanos, que permaneció en el automóvil en el que aseguraron su fuga. Los defensores particulares, por su parte, bregaron por la absolución de los involucrados.

 

El tribunal de la Cámara Primera del Crimen recibió en la mañana de ayer los alegatos de las partes en el marco del juicio que se sigue a los hermanos Cristian, Diego y Jonathan Riffo y a Eduardo Laime Alarcón, a quienes atribuyen el sorprendente homicidio de Cristian Calixto Painefil, ocurrido en enero de 2013, cuando éste fuera emboscado viajando en un interno de la línea 80 de la empresa Codao y ultimado de forma severa, con disparos de arma de fuego y varias puñaladas.

 

El fiscal López apuntó en su alegato que “estamos en presencia de un hecho grave, un homicidio temerario en donde los autores creyeron que actuaban con total impunidad” y recordó “pararon un micro del Transporte Urbano de Pasajeros repleto de pasajeros, sabiendo que allí viajaba la persona a la que buscaban y la mataron”, destacando la “contundencia” de los elementos prueba. También recordó que del hecho pudieron haber participado otros individuos, entre los que se contaba un adolescente de quince años.

Consideró que a raíz de los firmes testimonios no quedaban dudas de que Jonathan Riffo había quedado en el auto, frenado frente al colectivo, mientras que sus hermanos Cristian y Diego subían en compañía de Laime Alarcón y los otros individuos. Inmediatamente a bordo, se dirigieron al fondo del micro y tras encontrarlo a Painefil comenzaron a atacarlo, efectuándole algunos disparos en el interior del rodado, mientras el resto del pasaje, alborotado, se agolpaba en la parte delantera o incluso intentaba abandonar el transporte. Tras bajar a la víctima de la unidad, lo ultimaron con varios cortes y disparos más.

Fustigó el fiscal apuntando que “No hay manera de que se puedan despegar de este hecho con los testimonios colectados”, valorando en el mismo tramo de su alocución, la valentía demostrada por los testigos, considerando que varios habían sido “visitados” por parientes de los acusados con el objetivo de que cambien la declaración.

El fiscal que consideró a Jonathan Riffo como partícipe secundario del homicidio y a Laime Alarcón, junto con Cristian y Diego Riffo como coautores del hecho, resaltó que existía en el hecho una “desaprensión total, un desprecio por la vida humana que hace ruido en la cabeza”.

Finalmente y tras considera inhumana la pena de prisión perpetua estipulada en el Código Penal para el delito investigado -homicidio con el concurso premeditado de dos o más personas- y atenuó de ese modo el monto de la sanción a imponer, reclamando en definitiva una pena de veintidós años de prisión para Cristian y Diego Riffo, igual pena para Eduardo Laime Alarcón y de once años de prisión para Jonathan Riffo, considerándolo como partícipe secundario.

La defensa de los hermanos Riffo, estuvo a cargo del abogado particular Horacio Bruscelaria, quien planteó su disidencia con los dichos del fiscal y consideró que no se había probado la materialidad y autoría del hecho y que sus pupilos gozaban del principio de inocencia. Realizó un repaso por los testimonios incorporados a la causa, destacando aquellos favorables a la defensa y cuestionando los que incriminaban a sus pupilos. Finalmente reclamó la absolución aunque subsidiariamente, pidió que en caso de condena, se caratule el hecho como homicidio simple porque a su criterio no se había acreditado el acuerdo previo de voluntades entre los supuestos involucrados.

Por su parte, la defensora particular Natalia Araya, representante de Eduardo Laime Alarcón, cuestionó duramente el trámite dado al proceso, al que consideró como “inquisitivo”. Atacó legalidad de varias pruebas y los “vacíos” de determinados documentos vitales en el expediente. Aseveró que “No se sabe quien lo mató, no se sabe cuál fue la causa real de la muerte, no se sabe si lo mató una bala o un cuchillo, si murió arriba o abajo del colectivo, no se sabe nada”

El hecho

Los imputados son los hermanos Cristian Daniel (28), Diego Fernando (21) y Jonathan Angel Riffo (24) y Eduardo Laime Alarcón (20). Les atribuyen el delito de homicidio calificado por la participación de dos o más personas, ocurrido el 18 de enero de 2013 en horas de la noche, en la intersección de las calles Carlos Wiederhold y Rubén Fernández del barrio Omega.

De acuerdo a la imputación, todos se trasladaron en un Renault 11, en compañía de un menor de 15 años de edad hasta esa intersección y esperaron el arribo de un colectivo línea 80 de la empresa Codao, teniendo información real y concreta de que en el interior de la unidad viajaba Cristian Calixto Painefil. Con el objetivo de darle muerte abordaron el colectivo portando un arma de fuego de puño de 9 milímetros y un arma blanca punzo cortante, se dirigieron hasta la parte trasera del mismo, en donde viajaba Painefil, a quien comenzaron a agredir mediante puñaladas y le efectuaron dos disparos.

Inmediatamente, obligaron a la víctima a descender y lo ultimaron mediante cuatro disparos más con el arma de fuego, para luego darse a la fuga a bordo del rodado en el cual permaneció Jonathan Riffo.

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