En la Cámara de Diputados de la Provincia, se presentó un pedido de informes para que Aguas y Saneamiento de Mendoza explique los motivos de la falta de funcionamiento de la planta de efluentes ubicada en el distrito de El Nihuil, que fue inaugurada en 2009 con el objetivo de evitar la contaminación de las aguas del río Atuel.
En este sentido, el documento explica: “motiva el proyecto de resolución la aparente falta de uso de la planta de tratamientos de efluentes cloacales ubicada en el distrito El Nihuil (...) Esta planta fue inaugurada en el mes de junio del año 2009, funcionó con normalidad durante 60 días y luego quedó en desuso sin motivos aparentes. La falta de utilización de esta inversión del estado y el destino que se les da a los efluentes que debería tratar la planta son algunas de las cuestiones que emergen ante esta situación”.
Ante esto, se pide a Agua y Saneamiento Mendoza (Sapem) que detalle por escrito la situación operativa actual de la planta, los motivos por los cuales se encuentra en desuso y el destino que se les da actualmente a los efluentes cloacales que debería tratar.
Además, se solicita “incorporar al informe toda aquella información que se considere relevante a la hora de cumplimentar lo requerido por esta solicitud”.
LA OBRA
La planta de efluentes se inauguró el 1 de junio de 2009, a pocos metros del casco céntrico, con una inversión de 3.384.000 pesos, y una capacidad de operación de 1.325 metros cúbicos por día.
La obra fue realizada por la empresa Nihuil Construcciones, y la misma generó algunas controversias.
Meses atrás, se habló de que el sistema vuelca sus líquidos en una pileta que ya existía antes del proyecto, y que de allí se debían bombear los efluentes a través de tubos y canales, hacia la planta de tratamiento, en la zona lindera a la Garganta del Diablo.
Desde algunos sectores, se habló de desuso y abandono de esta planta, que además contemplaba el reuso del agua tratada para fomentar la forestación de la zona.
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