La difusión se realiza luego del pedido de la Presidenta y ante la llegada de la Semana Santa. Los filetes de merluza deben ser iguales o mayores a 25 cm. La entidad reclamó la implementación inmediata de dispositivos que eviten la pesca de juveniles.
?Promover el consumo de pescado en el mercado interno era una deuda pendiente. Pero sería irresponsable no advertir que la merluza común atraviesa una de las peores crisis de la historia, principalmente, a causa de la sobrepesca y la captura de juveniles. Los juveniles son aquellos ejemplares pequeños, de menos de 35 cm, equivalentes a un filete de menos de 25 cm. Por eso, resulta necesario que los consumidores soliciten en las pescaderías o supermercados, filetes que sobrepasen este tamaño, o que opten por algunas especies alternativas, como el mero, el gatuso, el pez palo, el pargo o la palometa?, explicó Guillermo Cañete, coordinador del Programa Marino de la Fundación Vida Silvestre Argentina.
El problema se agravó cuando el 13 de febrero de 2009, el Consejo Federal Pesquero dispuso la suspensión del uso de un dispositivo de selectividad que permitía que los juveniles escapen de las redes que pescan merluza (Dejupa). Como consecuencia de sucesivas prórrogas, este año se cumplirán 450 días sin protección para los juveniles. Por ello, la FVSA presentó un pedido al Consejo Federal Pesquero, en febrero de 2010, exigiendo la implementación inmediata de dispositivos que eviten la pesca de juveniles. Sin embargo, hasta la fecha, pese a haberse cumplido el plazo correspondiente, la organización no recibió respuesta a su reclamo.
?Si quitamos los peces pequeños del agua hoy, antes de que se reproduzcan, no van a quedar peces para mañana y sin pescado no habrá pesca ni pescadores. Con este negocio pierden todos, las empresas, los trabajadores, los consumidores y el ambiente?, sostuvo Diego Moreno, director general de Vida Silvestre. ?Salvar los juveniles de hoy es salvar la pesca de mañana?, ése es el lema de la advertencia lanzada por la FVSA.
Por este motivo, Vida Silvestre invitó a los argentinos a expresar su apoyo a este llamado, adoptando hábitos sanos para la gente y para el ambiente, a la hora de consumir pescado.
En ese marco recomendaron no comprar filetes de merluza de menos de 25 cm. El tamaño de una merluza adulta es de más de 35 cm. Pero sin cabeza ni cola, una merluza adulta equivale un filete de más 25 cm.
Asimismo sugirieron optar por especies alternativas:
* Gatuso, más conocido como palo rosado. Esta especie de tiburón puede sostener un incremento de consumo interno y no tiene espinas.
* Pez palo, que forma parte del variado costero que venden en las pescaderías y tiene un excelente filete.
* Palometa. Suele ser capturada junto con la de merluza y generalmente es arrojada al mar por su bajo valor comercial. Pero su sabor es excelente y su consumo evitaría su descarte y desperdicio.
* Mero. Al igual que la palometa, este recurso de gran sabor puede aportar a su mejor alimentación si la gente opta más a menudo por su consumo.
* Pargo. Forma parte del variado costero bonaerense. Es muy semejante a la corvina y puede reemplazarla muy bien.
?Queremos dejar en claro que no estamos en contra del consumo de pescado. Y esperamos que la respuesta de la gente muestre a nuestras autoridades que los argentinos somos conscientes del problema de la pesca y que queremos medidas inmediatas para corregir la situación, como la implementación efectiva e inmediata de dispositivos de selectividad?, agregó Moreno.
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