Piden erradicar un “aguantadero” en pleno centro de Centenario

Es un viejo edificio abandonado, hoy adquirido por una empresa local. Desde la oscuridad arrojan ladrillos a las casas. Hace seis años que los vecinos reclaman que se demuela o cerque la propiedad.
Centenario > Un viejo edificio abandonado en el centro de la ciudad funciona como un “aguantadero” donde jóvenes se juntan a tomar bebidas alcohólicas y luego arrojan piedras a las distintas casas que hay a unos metros a la redonda.

El lugar está ubicado en un viejo edificio sobre las calles Primeros Pobladores y Lanín, a metros de la plaza céntrica. Allí, desde hace años, la construcción está derruida y las bandas de jóvenes se instalan por las noches para preocupación vecinal.

La polémica se reavivó el domingo cuando una vecina recibió un ladrillazo en la ventana. El proyectil fue lanzado desde unos diez metros directo al patio de la vivienda.

“Estaba durmiendo, pero podía haber estado afuera con mis nietos. No se puede vivir así sabiendo que si salgo al patio me pueden tirar un ladrillo en la cabeza. Hace años hicimos todos los reclamos pero no pasa nada”, dijo una vecina afectada de la calle Juan Bautista Cabral.

La vecina se acercó hasta la Defensoría del Vecino, donde por segunda vez hizo el reclamo para que demuelan por completo o cerquen la propiedad.

La derruida propiedad es habitada transitoriamente por jóvenes, la mayoría menores de edad, según se pudo identificar desde el vecindario.

Proyectos

El inmueble en cuestión tiene unos 7.000 metros cuadrados, donde hace años funcionaban las viejas oficinas de la desaparecida empresa de ómnibus Centenario SRL, que luego pasó a la compañía Servicios Vertúa SA.

Hace unos años, el predio fue vendido y lo habría comprado una conocida empresa familiar de servicios petroleros de la ciudad.

En ese lugar existirían proyectos de desarrollo inmobiliario, pero hoy es literalmente un “aguantadero” según los vecinos.

A mediados de 2006, una veintena de vecinos que vive en esa cuadra radicó una denuncia en la Defensoría del Vecino, debido a la inseguridad que generaba el lugar. Incluso tomó intervención la comisaría Quinta, pero la solución pareciera pasar por la voluntad de los privados.

En la década de los noventa existían numerosas casas y propiedades abandonadas en el centro de la ciudad. Algunas se fueron demoliendo y otras ocupando por familias. Pero la situación del edificio de la ex empresa Centenario es crónica.

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