Piden no darle limosnas a los niños en riesgo

Una ONG que intervendrá en el programa lanzado por el municipio indicó que los bahienses aportan entre 50 y 60 mil pesos mensuales a los menores de edad que piden dinero.
El municipio presentó ayer una campaña para evitar que se den monedas a los niños que piden en la calle, bares y restaurantes, así como a quienes realizan actividades de venta ambulante no regulada, limpiavidrios o cartoneros.

La misma será llevada adelante por la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia bajo el lema "Restando monedas sumamos derechos", asegurando que quien practica ese accionar con los menores de edad que piden "se hace cómplice del trabajo infantil".

"Los niños tienen derecho a que se proteja su salud, a recibir educación, a recrearse y divertirse. Decimos no a la moneda porque perpetúa el círculo de la pobreza", sugiere el spot publicitario que comenzará a verse a partir de junio en distintos medios y también en la folletería que se distribuirá en bares, confiterías y restaurantes.

La propuesta es que quien detecte estas situaciones de mendicidad se ponga en contacto con el servicio de emergencia 911 o con la ONG Sueño de Barrilete, en el 455-7441.

La presentación tuvo lugar ayer en el Palacio Comunal, con las presencias de Lucía Martínez Zara, subsecretaria de Niñez; Pablo Reynafé, subsecretario de Desarrollo Social; Elmo Fantino, de la ONG Sueño de Barrilete; y Romina Pires, de Gira Vida, programa social de la Acción Católica.

Martínez Zara destacó la necesidad de la participación ciudadana para modificar la situación de esos niños que encuentran en la mendicidad una importante fuente de ingresos.

"Esto se puede cambiar en conjunto, de manera asociada e integral, más allá del rol del Estado de reparar desigualdades sociales a partir de acciones permanentes", señaló.

Destacó que desde 2004, a partir de la asignación universal por hijo implementada por el gobierno nacional, disminuyó en un 66% el trabajo infantil.

"Nuestro programa tiene como objetivo prevenir y erradicar el trabajo infantil, concientizando e informando a la población para que asuma un rol activo en esa búsqueda", mencionó.

Aseguró además que, al negarle monedas, el niño deja de encontrar sentido a estar en la calle, con lo cual se potencian sus posibilidades de retornar al ámbito educativo y desarrollar actividades favorables a su crecimiento integral.

Los números. Para Elmo Fantino, existen en la actualidad en Bahía Blanca unos 60 niños en situación de trabajo infantil, entre las cuales la mendicidad, señaló, "es la peor de todas esas ocupaciones".

Si bien esta cantidad duplica la determinada por esa ONG en las décadas del '80 y '90, es inferior a la registrada en 2005, cuando en el micro y macrocentro y en la zona de los hipermercados se contabilizaron 178 chicos en esas condiciones.

Por otra parte, los "operadores de calles" de esa entidad determinaron que los bahienses aportan entre 50 y 60 mil pesos mensuales a los menores de edad que piden monedas.

"Es una cifra importante que se entrega a estos chicos para mantenerlos en esa condición de marginalidad y reciclando de manera permanente su pobreza", señaló el dirigente.

Mencionó además que ese organismo viene realizando un fuerte trabajo de prevención en escuelas y con familias, buscando que se modifiquen estos comportamientos.

"Nos hemos acercado también a la comunidad gitana, que ha sumado muchos menores a esa actividad en los últimos años. A pesar de ser una cultura completamente diferente nos han abierto las puertas para trabajar en su inclusión", aseguró.

Por último, Romina Pires explicó que desde Acción Católica se trabajará en la elaboración de un mapa territorial para identificar las zonas donde se registra el trabajo infantil, de manera de desarrollar una intervención estratégica adecuada.

Definición

El municipio define el trabajo infantil como toda actividad o estrategia de supervivencia, remuneradas o no, realizadas por niñas y niños por debajo de la edad mínima requerida por la legislación en materia de empleo (16 años).

Consecuencias

El trabajo infantil perjudica e impide el desarrollo físico, mental, espiritual y social del niño. Tienen además limitadas sus posibilidades para jugar y descansar en lugares apropiados y se exponen a situaciones de riesgo.

"No hay que dar limosnas"

La subsecretaria Lucía Martínez Zara enfatizó la necesidad de ayudar mediante el 911 o la ONG Sueños de Barrilete "que tendrán una respuesta social durante las 24 horas".

"Y, si quieren ayudar con dinero, se pueden acercar al municipio, donde canalizaremos esa inquietud", agregó.

--¿Qué van a ofrecer a los niños que piden?

--Tenemos muchos casos positivos, trabajando con la familia, incluyéndolos en centros de día y ofreciéndoles contención social para que tengan otras oportunidades y derechos. Lo importante es sacarlos de la exposición y de los riesgos de estar en la calle.

--¿Los chicos piden por propia iniciativa o impulsados por sus familias?

--Hay distintas situaciones. Pero es claro que con la mendicidad obtienen un dinero que los padres entienden como un buen beneficio económico. La forma de cambiar esa situación es sentar una construcción colectiva y generarles proyectos.

--¿Se puede lograr ese cambio o es una utopía?

--Estamos convencidos de que se puede, pero no podemos solos desde el Estado o las entidades. Este es un proceso y hay que concientizar a todos para que colaboren desde su lugar.

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