El código de Planeamiento Urbano que debería guiar el crecimiento urbano de la capital salteña mandaba que durante 2010 el Ejecutivo Municipal elabore proyectos especiales para las áreas localizadas en zonas inundables y para las riberas de los sistemas hídrico Arias - Arenales, Vaqueros - Mojotoro. El concejal Roque Rueda solicitó al intendente que informe cuales son sus planes al respecto.
"Tenemos un Código ambicioso, pero hay que ponerlo en funcionamiento; si se ha cumplido con lo que dispone en este punto, hemos dado el primer paso para avanzar en las soluciones", señaló Rueda.
El código describe "Areas Especiales de Interés Urbanístico Social" compuestas por asentamientos habitacionales que no cumplen con la normativa urbanística. Allí se incluyen los asentamientos en trazados ferroviarios, los localizados en sectores inundables, y los que están cerca de plantas de tratamientos de efluentes, de líneas de media y alta tensión y los verederos de residuos.
También el Código define "Áreas Especiales de Interés Urbanístico no aptas", como las áreas de riesgo geológico en suelos y laderas inestables o en áreas con suelos contaminados.
Por último, según recordó el concejal Rueda, el Código también define "Áreas Especiales de Interés Urbanístico de Revitalización o Renovación". Allí, además de las riberas de los ríos Arias - Arenales y Vaqueros - Mojotoro, se incluyen el área entre las avenidas Tavella y Paraguay, contigua al estadio Martearena; el predio de la antigua Planta de Gas de Chachapoyas; la extensa área desocupada al sur de la avenida Patrón Costas y al este de la avenida Bolivia; y el predio de la antigua boratera.
Para todas esas zonas, la comuna -recordó Rueda- ya debería tener listos proyectos de revitalización, determinar eventuales gestiones de expropiación, y señalar las eventuales fuentes de financiamiento.
Para Rueda, los proyectos que debieron elaborarse tienen también como objetivo determinar técnicamente la mejor manera de lograr la relocalización de los asentamientos, realizar la identificación de los riesgos ambientales involucrados, elaborar planes de acción para su remediación, e incluir las llamadas áreas no aptas en el sistema de espacios abiertos, o el sistema de áreas forestadas municipales.
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