PIDEN AVANCE EN LA INVESTIGACIÓN POR EL ROBO AL CAJERO EN TRELEW

PIDEN AVANCE EN LA INVESTIGACIÓN POR EL ROBO AL CAJERO EN TRELEW
Unos minutos después, descendieron al pasillo para comenzar a trabajar en el cajero, el único objetivo del atraco. De hecho del local de Carrefour no tocaron

nada.

La cámara del cajero, que todavía estaba conectada, mostraba cómo sacaban elementos de dos bolsos de dimensiones importantes, entre ellos un martillo neumático y un soplete, dos elementos fundamentales para lograr el cometido.

Uno de los individuos era alto y robusto. Él y su compañero actuaban con los rostros cubiertos, mientras el tercero lo hacía con una gorra que hacía difícil también la identificación.

Como un cajero posee una alarma antisísmica, había que desprenderlo de la pared primero y desconectar la alarma antes de intentar perforarlo para extraer el dinero.

El martillo neumático sirvió para derribar la pared de mármol y la mampostería que rodeaba a la gigante caja de seguridad. También para hacer un orificio de importante dimensiones en la parte superior. Así uno de los ellos pudo acceder a lo alto y desconectar la alarma.

El segundo obstáculo fue un marco de hierro, pero unos minutos después el cajero ya estaba a disposición para la perforación final.

A todo esto, mientras uno trabajaba los otros dos iban y venían apuntando al sereno.

El grosor de la capa de hierro hacía que el soplete de la soldadora autógena se recalentara. Por eso debieron utilizar varias botellitas de agua para bajar la temperatura. Fueron los únicos insumos que le causaron pérdida al hipermercado.

Ya habían pasado las 4 de la madrugada cuando los tres individuos comenzaron a divisar el dinero. El efecto del soplete hizo que se quemaran varios billetes, que quedaron esparcidos cerca del cajero destruido. Una postal similar al primer robo del cajero automático de Playa Unión.

Los investigadores suponen que el dinero fue depositado en uno de los bolsos en los que cargaban las herramientas. Con el botín asegurado, los delincuentes llevaron al sereno al control de monitoreo y lo ataron con alambre, antes de abandonar el local por la parte posterior, sobre la calle México, previa rotura de un par de candados. Eran cerca de las 5 de la madrugada.

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