Piden el arresto de Kadhafi

La Corte Penal Internacional (CPI) ordenó hoy el arresto de Muammar Kaddafi, mientras los opositores que buscan derrocarlo dijeron que sus fuerzas se encontraban a sólo 80 kilómetros de la capital de Libia, Trípoli. El tribunal de La Haya también pidió la detención del Saif al-Islam, hijo del dirigente libio, y del jefe de espías del país, Abdullah al-Senussi, por los mismos cargos.
Según los fiscales, encabezados por el argentino Luis Moreno Ocampo, los tres imputados son responsables de planear la matanza y el encarcelamiento de cientos de civiles durante el comienzo del levantamiento opositor en febrero para intentar derrocar a Kaddafi, en el poder desde hace más de cuatro décadas.

La presidenta del CPI, Sanji Monageng, sostuvo en sus fundamentos que "existen méritos razonables para creer" que Kaddafi y los otros dos acusados son "penalmente responsables como coperpetradores indirectos" del asesinato y persecución de civiles, según informaron las agencias de noticias DPA y Ansa.

Kaddafi tiene "control absoluto, máximo e incuestionado" del aparato del Estado y las fuerzas de seguridad en Libia, precisó la jueza magistrado de Botsuana al leer el fallo.

Los tres "concibieron y orquestaron un plan para impedir y aplastar por todos los medios las manifestaciones civiles" contra el gobierno, agregó.

La oficina del fiscal Moreno Ocampo pidió que las detenciones se lleven a cabo lo antes posible "para impedirles que encubran los crímenes cometidos y la comisión de otros. Esta es la única alternativa para proteger a los civiles en Libia", dijo en un comunicado.

El Gobierno de Kaddafi niega haber atacado a civiles libios y sostiene que la responsable de esas muertes es la OTAN, que desde marzo bombardea a diario el país por mandato de las Naciones Unidas.

"La CPI carece de legitimidad en absoluto. Nos ocuparemos de eso. Todas sus acciones están dirigidas contra los gobernantes africanos" e ignora los crímenes que ha cometido la OTAN en Afganistán, Irak y “ahora en Libia”.

Mientras tanto, el canciller libio, Abdulati al Obeidi, viajaba a Túnez para reunirse con "representantes internacionales", según informó la agencia tunecina de noticias TAP sin dar mayores detalles.

Al Obeidi viajó acompañado del ministro de Salud, Mohammed Hidschazi, y el ministro de Asuntos Sociales, Ibrahim Sherif. El Consejo de Transición libio confirmó que está manteniendo conversaciones indirectas con representantes de Kaddafi y que se llevan a cabo a través de mediadores internacionales.

La orden de detención de la Corte Penal Internacional podría dificultar la posibilidad contemplada por algunos gobiernos de que Kaddafi se exile como forma de poner fin al derramamiento de sangre.

Sin embargo, gran parte de los opositores alzados en armas son partidarios de que Kaddafi sea llevado ante la justicia y de hecho festejaron la decisión del CPI.

"Estamos extremadamente contentos de que todo el mundo se haya unido para procesar a Kaddafi por los crímenes que ha cometido", dijo por teléfono desde Bengasi el portavoz del consejo nacional opositor, Jalal al-Galal. "El pueblo se siente reivindicado por esta respuesta", agregó.

Los opositores, atrincherados en las montañas que están al sudoeste de Trípoli, informaron que sus fuerzas habían logrado acercarse a la capital al cercar la localidad de Bir Al Ghanam, donde todavía se lucha por controlar la zona.

"Estamos en las afueras de Bir al-Ghanam", dijo Juma Ibrahim, un portavoz de los alzados contra el gobierno.

"Hubo combates allí durante buena parte del día de ayer. Algunos de nuestros combatientes fueron abatidos. Pero las fuerzas gubernamentales también sufrieron bajas y nosotros capturamos equipos y vehículos”, añadió.

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