Pide que investiguen la muerte de su hijo: asegura que fue asesinado

Pide que investiguen la muerte de su hijo: asegura que fue asesinado
Para la Justicia, Wilson Ríos se quitó la vida como “prueba de amor” hacia una amante. Su mujer, actualmente embarazada de 7 meses y su madre, creen que fue un asesinato.
María Maturano es la madre de Wilson Ríos, quien falleciera el 3 de julio pasado en una precaria casilla ubicada en el barrio Virgen Niña. Ese domicilio era el hogar de una mujer identificada como Adriana Rodríguez y sus pequeños hijos, quienes, extrañamente, se encontraban en el interior de la vivienda de una sola habitación en el momento en que el joven se ahorcó, presuntamente colgándose de una cama cucheta. Esa casa fue luego incendiada por autores desconocidos.

De acuerdo con lo que trascendió en ese momento, Ríos tenía un romance con Rodríguez, pero como la relación se encontraba en malos términos, el joven decidió quitarse la vida. Sin embargo esta versión es totalmente negada por la mamá de Wilson y su concubina, quienes aseguran que el muchacho no tenía motivo alguno para querer suicidarse, que estaba muy ilusionado con la idea de ser papá por primera vez y que las circunstancias que rodearon su muerte son extremadamente inusuales.

De todas maneras, el caso tomó un matiz más incierto aún cuando en la madrugada del 6 de julio, alrededor de las 04:50, un incendio se desató en la humilde vivienda donde se había producido la muerte y consumió casi todas las pertenencias de la familia.

En aquella ocasión, fuentes allegadas a la dueña de la casa adjudicaron la autoría del fuego a los familiares de Ríos, según ellos, porque estaban enojados por su fallecimiento y buscaban venganza. Pero la madre de Ríos niega también esta hipótesis, explicando que lo que menos quería era que se destruyeran todas las evidencias que podían hacer que se dé a conocer la verdad sobre la muerte de Wilson de una vez por todas, ya que desde un primer momento ella pidió que se investigara porque descreía de la teoría del suicidio.

Turbio

En este sentido, la madre de Ríos dio a conocer que se encuentra desde hace dos meses ya, tratando de ser escuchada por la Justicia para que, al menos, sea investigada la muerte de su hijo, porque considera que las circunstancias en las que se dio el fallecimiento del joven nunca quedaron claras.

María manifiesta que su hijo se encontraba de buen humor el último día que lo vio y que, si bien cuando iba la escuela había tenido una relación con la propietaria de la casilla donde murió, ya no existía.

Además, la mujer indicó, en diálogo con El Esquiú.com, que trató de entrevistarse ayer con el fiscal Víctor Figueroa, pero por razones de agenda éste no pudo recibirla.

“Mi hijo no se suicidó, eso es una mentira, lo asesinaron” reiteró la humilde mujer, quien luego del fallecimiento de su primogénito tuvo que ver que a través de los medios de comunicación, los familiares de Rodríguez la señalaran a ella como la iniciadora del incendio. “No salí a defenderme porque estaba muy mal”, explica María, dando a entender el estado de shock en el que se encontraba en las horas posteriores a la muerte del joven.

A su vez, la concubina del muchacho, Natalia Andrada, coincidiendo con su suegra, asegura que su pareja no era capaz de tomar una decisión de esas características y que cuando pudo observar su cuerpo, no encontró marcas en su cuello, solamente un golpe en la nariz y rastros de tierra en la frente. Esto, sumado a la escasa altura de la cama cucheta de donde supuestamente se colgó, le hacen suponer que su muerte no fue un suicidio, sino que hay algo más detrás de esto.

La madre y la mujer de Wilson anticiparon que seguirán en la espera de respuestas por parte de la Justicia y que si hace falta se encadenarán para pedir que se esclarezcan las circunstancias en las que falleció el joven, que en dos meses más se habría convertido por primera vez en padre.

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