Picadas de motoqueros en el Camino Centenario

Van desde Villa Elisa hasta Berazategui.
A su habitual “repertorio” nocturno de vandalismo, ruidos molestos y avasallamiento de conductores de toda clase de vehículos que desvela a los habitantes de numerosos barrios platenses, los “motoqueros” le siguen sumando actividades que rompen los códigos de convivencia. Cada domingo, el camino Centenario, a la altura del parque Pereyra Iraola, es escenario de “picadas” entre decenas de motos y ciclomotores que ponen en peligro a ciclistas y automovilistas, y ya provocaron accidentes. Las caravanas, que pueden sumar un centenar o más de participantes y a menudo devienen competencias de velocidad u osadía para hacer las maniobras más riesgosas, se despliegan en horarios de intenso tránsito, al promediar la tarde y hasta entrada la noche. Uno de los puntos de encuentro, desde hace varias semanas, está en Villa Elisa, cerca del arco de mampostería que marca el acceso a la localidad y el límite entre los distritos de La Plata y Berazategui, trazado a lo largo de las calles 403 platense y 537 berazateguiense. Allí se dan cita, convocados -tal la modalidad usual- por mensajes de texto o facebook, adolescentes y jóvenes que rondan los veinte a veinticinco años. Casi nunca solos, suelen abordar acompañados por novias y amigos los scooters y motos de baja y mediana cilindrada en que se movilizan, y comenzar a marchar en dirección a la capital federal. La mayor velocidad la alcanzan en el tramo que une la calle 403 de La Plata con el acceso a la escuela de Policía Juan Vucetich -donde se colocaron años atrás sendos radares para prevenir ese tipo de excesos-. Esos tres mil metros de recta perfecta son elegidos como pista de carreras para dirimir desafíos del momento o acordados de antemano. DIEZ KILOMETROS DE MOTOS La movida sigue hasta la rotonda de Alpargatas, donde termina el Parque. Anteayer, más de cien motoqueros transitaron una y otra vez los diez kilómetros entre Villa Elisa y J. M. Gutiérrez. Estas prácticas ya provocaron incidentes menores, conatos de agresión y caídas de ciclistas que circulan por la zona, debido a que son rodeados por los vándalos motorizados. En las últimas semanas, la Comuna local, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Policía realizaron operativos de control en varios puntos de la Ciudad durante la madrugadas de viernes y lunes, tradicionalmente elegidas por las pandillas sobre ruedas para salir a la calle. El accionar de las fuerzas de seguridad obliga a las pandillas a buscar nuevos circuitos, y es en este contexto que aparecen nuevos focos como los del Centenario.

Comentá la nota