“Un pibe drogado que delinque es una figura inanimada, casi un fantasma”

“Un pibe drogado que delinque es una figura inanimada, casi un fantasma”
“Si un menor cometió un delito, seguramente tiene que purgar con una pena. El problema es que tenemos que remontarlo a cuál es su historia de vida”, afirmó el juez de Menores Rodrigo Morabito.

Además, agregó: “Los jóvenes cometen delitos porque no tienen contención, no tienen amor, no tienen nada”.

“Un pibe infractor es una figura inanimada, casi un fantasma, que muchas veces no pueden decir qué es lo que sienten, porque están bajo los efectos de estupefacientes”, afirmó Morabito, agregando que “es desesperante verlos y tratar de ayudarlos, porque es una situación muy compleja” pero aseguró que “se está trabajando para brindar alguna contención”.

“Algo falla porque la cárcel e institutos no devuelven alguien útil a la sociedad”

“Las cárceles o los institutos de menores son más para castigo que para seguridad. No le estamos devolviendo alguien útil a la sociedad, porque fallan los mecanismos de control o habilidades que adquieren para reinsertarse”, expresó el juez de Menores.

“Los lugares de alojamiento que hay no responder al estándar de resocialización o reeducación tampoco. Tenemos que repensar el sistema penal como último eslabón de intervención, para luego devolverlo del contexto de encierro a la sociedad totalmente incluido, y con una comprensión acabada de respetar la ley”, sostuvo el funcionario a LA UNION.

“El delito es un problema social no de adicciones”

“Bajar la punibilidad no es una solución, porque cuando baje a 14 años después vamos a querer bajarla a 12, y luego a 8 y así. El delito es un problema social, no es un problema de adicción”, afirmó Morabito.

“Bajar la punibilidad no es una solución, porque cuando baje a 14 años después vamos a querer bajarla a 12, y luego a 8 y así. El delito es un problema social, no es un problema de adicción”, afirmó Morabito.

No nos sirve si salen como gánsters del Servicio Penitenciario

“Si va a entrar a la cárcel para salir, como decía Foucault, más como un gánster que como persona resocializada, entonces el círculo vicioso se retroalimenta, y la sociedad es la que termina absolutamente dañada, si no hay respuestas desde el punto de vista estatal”, manifestó Morabito en diálogo con Multimedios Unión.

“Con la pena y el castigo no alcanza”

“La primera solución que tiene el sistema es encarcelarlos, porque han cometido un delito, pero es fundamental en el tratamiento de las adicciones la familia”, afirmó Morabito, notando que en los tribunales “se ven muchas madres pero pocos padres acompañando a los chicos con graves adicciones”. “El Estado tiene que poner todas las herramientas para poder erradicar o limitar esa adicción. Todos los niños son buenos, pero cuando están bajo efectos de estupefacientes se pierde la cordura, la conciencia, y termina la sociedad dañada. A un niño infractor hay que trabajarlo desde un abordaje interdisciplinario, con la pena no alcanza”, concluyó.

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