Reclaman un aumento salarial y rechazan la posibilidad de que la planta se paralice.
El personal de la PIAP comenzó hace cinco días una protesta para pedir la continuidad laboral de 400 trabajadores y un aumento salarial del 24 por ciento. Según explicaron, esta semana, culminaron con la producción de 689 toneladas de agua pesada destinadas a la central atómica Atucha II y por la que el gobierno nacional debía pagar un monto de más de 40 millones de pesos. “Entregamos el agua en tiempo y forma para la recarga del reactor nuclear de Atucha II, pero esta deuda impacta directamente en la economía de la empresa y condiciona el reclamo salarial”, explicó Alejandro Orellana, delegado de ATE de la planta.
Además, indicó que el gobierno provincial les adeuda unos 11 millones de pesos por servicios prestados al EPAS en Caviahue y Chos Malal. “Se presentaron notas y se planteó en las reuniones de directorio, pero no hay voluntad del gobierno provincial para saldar la deuda”, manifestó el delegado.
Por otro lado, la falta de un nuevo contrato para la producción de agua pesada les impide seguir operando y genera incertidumbre con respecto al futuro laboral de los empleados. Ante esta situación, decidieron continuar con la producción y almacenar el agua pesada a la espera de un nuevo contrato de venta en el país o en el exterior. “Al finalizar el contrato de producción de agua, automáticamente caducaba el contrato de gas. A partir de que se termina la producción, optamos por no parar lo que genera un consumo energético importante”, agregó Orellana.
Ayer los referentes sindicales tuvieron una reunión en las oficinas de la ENSI, donde finalmente les ofrecieron un 24 por ciento de aumento.
La oferta salarial será sometida a una asamblea de todos los trabajadores a realizarse el próximo lunes.
Comentá la nota