La definición que deberá tomar en esta ocasión el STJ será la segunda de trascendencia en este proceso electoral, luego del fallo contra las colectoras que impidió el acuerdo PJ-Provech que derivó en una marcha de militantes y funcionarios a la puerta de la Corte chubutense para repudiar lo que se consideró una intromisión de la Justicia en la política.
Y trajo a colación lo ocurrido en 2004 para dirimir nada menos que la presidencia de los Estados Unidos, con un ajustado recuento que se dirimió en el estado de Florida, gobernado por el hermano del republicano George Bush, que a la postre resultó triunfador sobre el demócrata Al Gore por un fallo judicial.
Explicó Pfleger que «así funcionan los países civilizados» y recordó que en aquel caso, «se sometió a la consideración del Poder Judicial el resultado de la elección, y la elección dio ganador a uno y el resultado se respetó, no hubo manifestaciones públicas de repudio ni tampoco hubo desmanes», a lo que agregó que «si queremos aumentar la calidad institucional, pues entonces debemos empezar por respetar las decisiones que tome cada uno de los poderes públicos con independencia».
De todos modos, aclaró que «las elecciones se ganan o se pierden en el acto electoral, pero existe un control jurisdiccional precisamente para asegurar. Revisar la toma de definiciones del Tribunal Electoral provincial no nos convierte en grandes electores de ningún modo, pero sí nos convierte en sujetos que vamos a tomar decisiones que seguramente influirán sobre el resultado final», indicó el magistrado, quien finalmente instó a que, a pesar de la expectativa muy fuerte, «hay que tener templanza».
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