Caleta Olivia (Agencia) Tal cual estaba previsto en Cañadón Seco, se llevó a cabo una de las asambleas que fue convocada el día lunes por el cuerpo de delegados.La misma fue poco concurrida, mínima y, por ende, poco resolutiva a diferencia de la que se llevó a cabo en Pico Truncado. El número de personas no superaban las 250, y lo único que pudo determinar es seguir con la espera para que la intervención sindical llame a asamblea general para armar la junta electoral.
Si no hay respuesta hasta el 25, los presentes sí irán a medidas más extremas. Hubo algunas mociones más duras, como la iniciación de medidas de fuerza, pero no tuvieron demasiado eco en los alicaídos ánimos.
Participaron algunos integrantes de la Comisión Directiva suspendida como Velásquez o Fernández.
De todos modos la situación petrolera que comenzó hace algunos días con la toma del Sindicato de Petroleros de Santa Cruz en Las Heras por Héctor Chaco Segovia y sus seguidores quienes aducen el urgente llamado a elecciones.
Hasta el mismo gobernador Peralta en su último paso por la ciudad, mencionó que las elecciones sindicales deberían hacerse después de los comicios generales del país, es decir luego del 23 de octubre “pero que es necesario que los trabajadores petroleros tengan una conducción”. Pero ya en Las Heras, el miércoles había dejado traslucir que apoyaría una suerte de auto-convocatoria de los petroleros de base para insistirle a la Federación que llame a elecciones.
A esta altura del partido, ya todos miran con desconfianza a los interventores de la Federación nacional de petroleros, después de todo, comentan, hay antecedentes de que una intervención puede convertirse en eterna.
Carlos Flaquier no se quedó a un costado cuando se trata de contestar y dejar dudas de lo que pasó antes de que llegara la intervención del sindicato “¿no será que hay cosas que no quieran que revisemos? ¿no será que hay alguien a quien no le conviene que revisemos los números del sindicato? Dejando estas dudas en el aire y por poco manifestando que a buen entendedor pocas palabras indicó que “hay mucho por revisar, son muchos años y se está trabajando, pero hasta ahora solo hay palos en la rueda” y resaltó “cuando reine la paz social se llamará a elecciones, es una decisión de la Federación”.
También fueron duras sus palabras cuando les dijo a todos aquellos que promueven asambleas y reuniones poco concurridas como es el caso de Segovia que “se pongan el mameluco y salgan a trabajar, como lo hacen muchos de los afiliados que tenemos en el campo, no hay que minimizar al afiliado ellos saben quién es cada uno, porque acá en estas notas que llegan al Sindicato pidiendo que Segovia vuelva no están las firmas de los miles de trabajadores” resaltó.
Mientras tanto los delegados que organizaron las asambleas de Cañadón y Truncado habían publicado una solicitada donde dejaron trascender que los interventores estarían “presionando” a los afiliados al Sindicato de Petroleros Privados a que se pasen al “sindicato de la Cuenca Austral” que maneja Marcelo Turchetti en Río Gallegos.
El sindicato que tiene su oficina central en Caleta Olivia, es de primer orden, una organización que maneja millones de pesos mensuales, con aproximadamente 10.500 afiliados, y con cierto poder político que trasciende lo gremial. He aquí las razones por las cuales todos quieren quedarse con el Sindicato.
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