Petroleros desafían a gendarmes y bloquean estratégica planta de YPF

La decisión de YPF de suspender los pagos a sus empresas contratistas que operan en yacimientos de la zona norte de Santa Cruz debido a la casi nula producción petrolera generada por piquetes gremiales, provocó ayer la fuerte reacción de unos 500 trabajadores petroleros de Las Heras que intentaron tomar el control de todo el predio que ocupa la planta de almacenamiento LH3 de YPF.
Los gendarmes que custodian el interior efectuaron al menos cuatro tiros al aire, pero ello no amedrentó a los obreros, ya que igualmente ingresaron y se produjeron algunos forcejeos. Por suerte, primó la cordura en ambos sectores y la situación límite no se convirtió en una batalla campal con impredecibles consecuencias.

Los incidentes se originaron minutos después del mediodía de ayer y, en pocos minutos, la guardia regular permanente de gendarmes fue reforzada por un contingente de medio centenar de efectivos de la misma fuerza, componentes de un grupo antimotines, fuertemente armados, aunque no se pudo establecer si los mismos habían estado apostados en la zona urbana de Las Heras, distante unos 18 km de la planta LH3 (por la ruta 43) o bien en la base de otro destacamento ubicado en Pico Truncado.

Diario Patagónico pudo saber además que el grupo de docentes que desde hace varias semanas mantiene un piquete en el acceso a esa planta, en el marco de la huelga que llevan adelante por tiempo indeterminado, no habría estado involucrado en los incidentes del mediodía, aunque más tarde voceros del gremio que los nuclea, la ADOSAC, confirmó que en asamblea se resolvió acompañar a los petroleros que si bien se habían retirado del interior de la planta, anoche permanecían de guardia en el recinto de acceso, ejerciendo un bloqueo total a esas instalaciones.

MUCHOS NO COBRARON

La advertencia de YPF de no pagar los días en que no haya producción fue, en rigor, el disparador del gran malestar e indignación que venían asimilando los petroleros ya que gran parte de ellos en virtud que prácticamente el 70% de las empresas de servicios que operan en Las Heras no abonaron los 5.000 pesos correspondiente a la primera cuota del bono de 25 mil ni tampoco el 10% de aumento acordado por una resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación, tras un acuerdo gremial y empresario.

A todo ello se le suma la acefalía de la conducción gremial ya hace varias semanas fueron separados del cargo todos los integrantes de la comisión directiva, en tanto que la intervención a cargo de Carlos Flaquier dilata la convocatoria a nuevas elecciones argumentando que “aún no están dadas las condiciones”, lo cual genera malestar entre los afiliados.

Este complicado panorama es lo que derivó en la bronca de los operarios que ayer, luego de mantener una asamblea, llegaron hasta la LH3 dispuestos a tomarla, a riesgo de su propia integridad física.

EXTREMA TENSION

La agencia “Imagen y Noticias” dio cuenta en su portal otros detalles de los tensos momentos que se vivieron en la instalación industrial, citando incluso el testimonio de un comandante de Gendarmería, de apellido Ortiz, quien admitió que los disparos intimidatorios de armas de fuego fueron realizados por su personal para evitar que los petroleros ingresaran, pero al mismo tiempo negó terminantemente que se hayan registrado heridos entre los trabajadores ni entre los efectivos de la fuerza de seguridad.

El mismo medio da cuenta que los voceros de los operarios fundamentaron su actitud al señalar que ya estaban cansados de esperar “promesas incumplidas” y exigieron al interventor en el gremio y a la operadoras petrolera YPF que cumpla con el acta firmada frente al Ministerio de Trabajo.

A todo esto, una de las maestras que se hallaba en el piquete de su gremio relató que al oír las detonaciones de las armas se tiraron al piso para evitar “alguna bala perdida” que los pudieran dañar. Luego que los petroleros lograron el objetivo de parar la producción, los maestros se acercaron a la planta LH-3 para hacerles compañía.

Una vez que el comandante Ortiz negoció con los trabajadores que se retirarían de la planta volvió la calma y el personal de YPF que estaba desarrollando tareas en el lugar se pudo marchar por un portón lateral en forma tranquila.

Los trabajadores y el comandante acordaron que los manifestantes se mantendrían a 40 metros de la planta en una vigilia a la espera que se les abone la cuota de 5.000 pesos que se les adeuda.

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