El gran hallazgo de YPF abre expectativas en las operadoras interesadas en el shale oil.
Neuquén > El hallazgo del megayacimiento de petróleo no convencional (shale oil) en Loma La Lata que dio a conocer días atrás YPF es la confirmación de un nuevo horizonte en la industria hidrocarburífera nacional.
La filial argentina de Repsol no es la única operadora interesada en el shale oil en la provincia. En los últimos meses puso sus pies en Neuquén la petrolera norteamericana EOG Resources, una de las compañías con más experiencia en el desarrollo de ese tipo de yacimientos en los Estados Unidos y Canadá.
La firma se adjudicó dos áreas de exploración en sociedad con YPF (Bajo del Toro y Cerro Avispa) el año pasado en la tercera ronda licitatoria lanzada por la estatal provincial Gas & Petróleo del Neuquén. Planea hacer sísmica en dos bloques de la zona norte de la Cuenca Neuquina y perforar un par de pozos exploratorios.
La empresa, que se desprendió del gigante caído en desgracia Enron y en 1999 se inició como compañía independiente, también tiene experiencia en la explotación de gas no convencional (shale y tight gas). En 2010 aumentó 43% su producción de shale oil en las formaciones Bakken, en Dakota del Norte, y Eagle Ford, en Texas, EE.UU., y este año destina la mayor parte de sus inversiones a ese tipo de petróleo.
Otra que posó sus ojos en el potencial del subsuelo neuquino es la mayor petrolera del mundo, Exxon, que este año abrió oficinas en esta capital. Se interesó en dos áreas desiertas de las rondas lanzadas por G&P (Bajo del Choique y La Invernada), además de Las Yeguas Bloque I, en sociedad con YPF, y Loma del Molle.
Una formación prolífica
El hallazgo de YPF, estimado en 150 millones de barriles de crudo en un área de sólo 320 kilómetros cuadrados, aumentaría las reservas de la compañía un 35% y un 6% las de la Argentina.
Si se tiene en cuenta que el descubrimiento se hizo en la formación Vaca Muerta, que abarca 30 mil kilómetros cuadrados en el centro de la Cuenca Neuquina, es de esperar que otras compañías obtengan resultados similares a los de YPF.
De hecho, Apache y Total ya perforaron pozos sobre esa formación para explotar gas no convencional. Si bien la explotación de shale oil requiere de tecnología de avanzada y los pozos son más costosos que los tradicionales, en la industria aseguran que con los precios del plan Petróleo Plus el negocio es rentable.
Ello sucede principalmente por la alta calidad del crudo, que proviene de la roca generadora y que mantiene todas sus propiedades, a diferencia del crudo convencional que al migrar hacia la superficie pierde componentes. Ese tipo de petróleo liviano es el preferido de las refinerías a la hora de producir combustibles, y por lo tanto su cotización es de las más altas.
Se cree que el shale oil revolucionará la industria petrolera argentina no sólo porque se estima que en Neuquén hay grandes cantidades de ese recurso, sino porque requiere de menos inversión que el gas no convencional. En el caso de los reservorios de crudo, a diferencia de los de gas, no se realizan las costosas fracturas hidráulicas.
Ante el panorama de optimismo que abrió el hallazgo de YPF, la estatal G&P se apresta a lanzar su cuarta ronda licitatoria de áreas secundarias, y espera encontrar muchas ofertas.
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