Pessuto: ´Los planes sociales atentan contra la cultura del trabajo y generan dependencia´

El vicario general de la diócesis de Formosa y cura párroco de la parroquia Sagrada Familia, sacerdote Miguel Pessuto, dijo a La Mañana que los planes sociales solo deben tener un carácter transitorio y no extenderse indefinidamente en el tiempo porque atentan contra la cultura del trabajo y degradan la parte humana de la gente.
"Los planes sociales son como una suerte de regalo que el Gobierno da a quienes no tienen trabajo o padecen dificultades para conseguirlo porque la familia no posee la seguridad económica. Todo regalo tiene un aspecto positivo y otro negativo. Si el regalo se lo hace a una persona amiga, adquiere el sentido de cariño, de simpatía. En cambio, los planes sociales también generan un aspecto negativo porque desacostumbran a la gente del trabajo. Atentan contra la cultura laboral. Generan el desapego y propician la vagancia", comentó Pessuto a La Mañana.

El sacerdote dijo que los planes sociales llegan en parte a quienes lo necesitan pero advirtió que existe una franja de la población cadenciada que no la recibe.

"Digo esto porque hay personas que vienen llorando a la parroquia y dan pena, por lo tanto sería interesante que los responsables hagan un análisis, un mejor control de los planes sociales para que llegue a quienes realmente necesitan. Hay personas que no lo necesitan tanto y acceden a esos beneficios que otorga el Estado", sostuvo.

Pessuto consideró que la distribución de planes también tiene una interpretación política: "la gente sencilla generalmente es honesta y si usted le hace un regalo, se siente obligada a devolver a su manera ese gesto. En este caso político, la persona sabe de donde viene el plan social y conciente o inconcientemente busca la forma de devolver el favor recibido a través del voto".

Calidad de vida

Entendió que debería hacerse un estudio en terreno para saber si mejora o no la calidad de vida de los beneficiarios de los planes sociales. "Aparentemente no mejora la calidad de vida porque esa ayuda sirve solo para mantener a una familia por un tiempo y no todo el mes. Pero por sobre todo es la parte humana la que se deteriora porque el hombre o la mujer que tiene el plan se degrada. El trabajo dignifica a la persona, es decir que la persona se dignifica a través del empleo. Lo correcto debería ser que la persona tenga un trabajo y se gane la vida a través de su sacrificio. El plan social es un parche, una ayuda extraordinaria para casos extremos. No debe ser algo que se extiende y perdura en el tiempo porque produce acostumbramiento", añadió.

Al hacer referencia a la política argentina, dijo que "pareciera apuntar a mantener los planes sociales y da a pensar que los políticos los utilizan para poder cosechar votos. Esto habría que demostrarlo pero de ser así, la cosa no solo sería triste sino penosa".

Durante la entrevista, el sacerdote también elogió las bondades naturales que tiene Formosa y remarcó la necesidad de generar alternativas genuinas de empleo.

"La provincia es rica en recursos pero es triste ver como en los últimos 15 años muchos productores abandonaron sus tierras en el interior provincial para venir a la ciudad y engrosar la lista de megabarrios con altas tasas de desocupados", concluyó.

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