El cereal descendió a niveles mínimos de implantación en el país el año pasado y la recuperación de este ciclo estará lejos de alcanzar valores históricos. Habrá unas 540 mil hectáreas en la provincia
En medio de las tareas de implante en los lotes, la Bolsa de Cereales de Córdoba estimó que el trigo ocupará esta campaña casi un 12 por ciento más que en 2012.
Según ese relevamiento, la superficie de trigo a sembrarse sería de 539.252 hectáreas, un 11,6% superior respecto al ciclo 2012/2013, el cual fue de 483.116 hectáreas.
“Las intenciones de siembra se atribuyen hoy a precios favorables -en el mercado interno el trigo tiene un valor más elevado que la soja-, necesidad financiera para diciembre, rotaciones, entre otras”, destacó el informe de la entidad cordobesa.
Como contrapartida, el estudio destaca que entre las principales limitantes para concretar la siembra aparecen actualmente la falta de humedad en el perfil del suelo, sobretodo en el sector norte de la provincia, incertidumbre en la comercialización y dificultad para conseguir semillas en cantidad y calidad, debido a la baja producción del ciclo anterior y la importante incidencia de fusarium que experimentó el cultivo en la zona sudeste de Córdoba, que es donde se concentra la mayor producción de la provincia.
La anterior
Con respecto a los resultados del último ciclo, que en el país fue el de menor desarrollo territorial del cereal en 110 años, en Córdoba el recorte del volumen cosechado estuvo en un 40% respecto al ciclo anterior. La última cosecha de trigo alcanzó 1.103.488 toneladas. En términos económicos, si bien el precio disponible promedio en enero fue un 83,7% mayor al mismo mes del año anterior, no compensó la caída en la producción, generando una disminución en el valor de la producción del 19,6%.
De ese ciclo, de las 483.116 hectáreas sembradas, no llegaron a cosecha unas 28.452 (6%). Las principales causas de pérdida se atribuyen a los problemas de anegamiento y al granizo. Los departamentos con mayor porcentaje de pérdidas fueron Unión (22%), San Justo y Río Cuarto (19%).
Con respecto a las lluvias, los departamentos del sur provincial (General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña y Río Cuarto), superaron el promedio de precipitaciones acumuladas en otoño de las últimas seis campañas, mientras que el resto de la provincia el agua acumulada en dicho período no llegaron a la media.
Debido a condiciones ambientales particulares que atravesó el cultivo de trigo: una primavera con lluvias frecuentes y alta humedad relativa ambiente, “aparecieron enfermedades del trigo en la campaña anterior, entre las que se destacó a fin del ciclo, la fusariosis de la espiga causada por el hongo Fusarium graminearum. Los granos fusariosos son más livianos que los sanos por lo que los valores de rendimiento resultaron muy por debajo de lo esperado en la primera estimación de noviembre de 2012, cayendo 19,8%, y quedando un 1,4% superior a lo obtenido la campaña pasada”, destacó la Bolsa en su informe.
Consecuencias
La menor superficie sembrada de trigo trajo consecuencias este año en la provisión de harina. Esta semana eso provocó que las panaderías de la ciudad aplicaran un incremento del 23 por ciento en el kilo de pan fijado por el Centro de Industriales Panaderos.
La razón fue el alza en la bolsa de harina que superó los 200 pesos y las dificultades para conseguirla. La raíz de ese problema fue la magra cosecha de trigo del año pasado que apenas llegó a las 10 millones de toneladas. En Argentina, el mercado interno consume unas 7 millones de toneladas anuales. Pero se habilitaron en julio otras 5 millones para exportar. Faltaron 2 millones, lo que provocó las dificultades y el tironeo entre exportadores y molinos.
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