La bruma, durante gran parte de la jornada dominguera, dominó la escena y en la zona costera -por momentos- limitó la visión a escasos cien metros. Claro que eso no fue impedimento para recorrer uno de los lugares emblemáticos de la ciudad: la costa. Para hoy se esperan mejoras meteorológicas.
"Teniendo al mar en primer plano, no nos íbamos a encerrar en un restaurante", explicó el hombre que, junto a su mujer, llegó el sábado al mediodía procedente de Buenos Aires.
Durante su estadía en un hotel, optaron por "pasear en auto, recorrimos toda la costa y pudimos parar en diversos lugares para admirar el paisaje lindo de esta ciudad".
Entre mate y mate, el matrimonio confesó que les encantan "las medias lunas que hacen acá" y entre los programas realizados figura como cita impostergable "comer cazuela en un lugar al que solemos ir cada vez que venimos".
Sobre la ciudad opinaron que "acá siempre la pasás bien" y Jorge consideró que "está bastante bien cuidada". Con hijos grandes, aseguraron que "no tenemos que planificar con mucha anticipación", razón por la cual todavía no decidieron si vendrán en sus vacaciones de verano.
Mientras que un grupo de jóvenes se deslizaba sobre el sector costero sobre rollers, Gustavo intentaba tomarle un foto a su mujer Flor con el mar de fondo, aunque la neblina les ganó la pulseada.
Llegados el viernes pasado, en ómnibus, desde Buenos Aires, explicaron que "venimos cada vez que podemos. Incluso ya planeamos venir el fin de semana largo de noviembre, aunque si podemos antes, también lo haremos", contó el hombre.
Estos visitantes asiduos, que se alojan en su propio departamento, se quedarán hasta hoy al mediodía y luego emprenderán el regreso a su hogar. Durante la estadía en "La Feliz", el matrimonio optó por "caminar y disfrutar de la costa, para pasar el rato" y consideraron los precios existentes en la ciudad "como muy buenos. De hecho, en algunas cosas es más barato que Buenos Aires".
Tratando de enseñarle los primeros deslizamientos sobre el skate a su hijo Nicolás, Ezequiel se instaló en el sector costero cercano a Playa Grande, intentado que su hijo aprenda a mantener el equilibrio sobre las 4 ruedas rodeado por sus primos.
"Llegamos el sábado al mediodía y nos instalamos en la casa de mi hermana -contó Raquel, madre y esposa respectivamente- y nos quedaremos hasta mañana".
Acerca de los programas desarrollados durante la estadía, la mujer señaló que "hicimos de todo, es que acá se vive muy bien" y enumeró "los paseos por la costa, algún cafecito, los juegos para los chicos e ir a comer. Es que acá también se come muy bien. ¡Me voy a ir con un par de kilos de más!", se rió.
La primera actividad después de dejar las valijas en el hotel de Nahuel fue llegar hasta la costa junto a su mujer Miriam y su hija Paloma. "Esto es divino -calificó el jefe familiar, oriundo de Tigre-, es impagable llegar y ver y respirar el mar" . Recién llegados ayer por contingencias laborales, la familia planeó para las minivacaciones "pasear y visitar amigos".
"No se ve el mar", comentaba la nena mientras su madre buscaba en el cartera los utensilios para organizar una ronda de mate, al lado de la niebla.
A los turistas ninguna inclemencia climática les impidió disfrutar de una Mar del Plata que ofrece todo tipo de programas ociosos.
Para la última jornada del fin de semana largo, de acuerdo al pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera mejoras con cielo despejado, ascenso de la temperatura, y una máxima estimada en 23º.
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