Pese a millonarios bacheos, abundan los pozos

Pese a millonarios bacheos, abundan los pozos
En los últimos años se volcaron millonarios planes de repavimentación y bacheo a las calles del centro de la ciudad. Sin embargo, por estos días, abundan los pozos, las zanjas y los desniveles. Las quejas de taxistas, remiseros, transportistas y conductores particulares se multiplican a diario.
Entre 2010 y 2011 la Provincia había destinado casi 10 millones de pesos para la “repavimentación con concreto asfáltico modificado” de 100 cuadras del microcentro de la capital salteña. El plan, anunciado con bombos y platillos, abarcó el cuadrante de las avenidas Entre Ríos, San Martín, Sarmiento e Hipólito Yrigoyen. Además, se incluyó la instalación de 400 rampas en el macrocentro. El Colegio aún cuestiona la manera en que se colocaron esas “bajadas” para las personas con movilidad reducida. Sostienen que no cumplen normas técnicas vigentes.

En lo que respecta a baches, en los años siguientes, cuadrillas de la Municipalidad también se enfocaron en las arterias del centro. Pese a toda esa inversión, hoy varias de esas calles están deterioradas. “Son un desastre, como la avenida San Martín”, lamentó el taxista Víctor Coronel. “Cuando llueve los pozos se cubren de agua y es un peligro manejar”, agregó.

Días atrás, la Municipalidad anunció que con otros 3 millones de pesos se acondicionarán las arterias del microcentro. El secretario de Obras Públicas, Jorge García, dijo a El Tribuno que se realizarán cinco licitaciones. “Ya están listos los pliegos. Esta vez se hará un plan de bacheo de hormigón. Por cada contrato se asignarán cerca de 1.700 metros”. Los primeros proyectos tendrán un plazo de 4 meses.

El funcionario admitió que hay sectores críticos por los pozos y desniveles. “Se trata fundamentalmente de las calles por donde circula el transporte urbano de pasajeros”. Y afirmó que el bacheo se hará sobre San Martín, Adolfo Gemes, Santiago del Estero, Ituzaingó y 20 de Febrero. También se extenderá hacia las calles Lerma, Pueyrredón, Independencia, Islas Malvinas, Rioja y Alsina, entre otras. “Estos son los sectores más complicados por el colapso del pavimento de hormigón”, añadió.

En la calle Zuviría al 500 los vecinos apuntaron: “Hay un pozo que es muy peligroso y nadie hace nada”. En estos días los padres de los alumnos que circulaban en sus vehículos por la calle 25 de Mayo, entre Leguizamón y Santiago del Estero, tenían que hacer maniobras cada vez que dejaban o retiraban a sus hijos de un colegio. Sobre esa arteria, los sorprendía, entre desniveles, otro hueco.

Sebastián Albornoz, presidente de la Asociación de Transportes Escolares de Salta, señaló que los choferes deben evitar algunas calles por el mal estado en que se encuentran. “En el centro sería óptimo que se haga un retoque, sobre todo frente a las escuelas”.

“No solo existen problemas en el centro. En los barrios, en la zona oeste, norte y sudeste, hay pasajes por los que cuesta transitar”, cuestionó Albornoz.

El intendente Miguel Isa, al inaugurar la sesiones en el Concejo Deliberante el primero de marzo, destacó que “gracias a la adquisición de la planta pavimentadora pudimos llevar pavimento a 39 barrios de la ciudad. Un total de 218.256 metros cuadrados fueron cubiertos con pavimento asfáltico, pavimento de hormigón y adoquín”.

La mala señalización, otro problema para el tránsito

Un cartel de la compañía Aguas del Norte se sostiene con un bloque de cemento. Eran las 15 del sábado. En la unión de las calles Catamarca y Caseros los elementos de señalización mal puestos, como las cintas que rodean el lugar, por un descuido, casi generaron una tragedia.

El conductor de una camioneta se llevó por delante el cartel metálico y otro auto pasó por encima del bloque de cemento. Un tercer vehículo arrastró esa pieza unos metros. Los ruidos hicieron que comerciantes y vecinos salieran de sus casas.

En el centro, conductores que dialogaron con El Tribuno describieron que en varios puntos de la ciudad la empresa estatal de agua no toma las medidas de seguridad básicas ante pozos, pérdidas o excavaciones. Indicaron que hay mayores riesgos por las noches.

El día a día

“Esta clase de golpes deforman las cubiertas. Hay pozos tapados con agua y se puede dañar el guardabarro. A los que trabajamos con el auto nos cuesta muy caro llevarlo al mecánico o comprar repuestos”, expresó un taxista.

Entrevista al secretario de Obras Públicas de la Municipalidad

Jorge García: “Habrá un plan para pavimentar 40 barrios”

¿Por qué hay tantos baches en las calles de la ciudad?

Salta tiene un tipo de suelo que complica algunas ejecuciones de pavimento, fundamentalmente las de hormigón.

En 2010 la Provincia hizo un plan repavimentación de cien cuadras del centro por $10 millones. Ahora la Municipalidad pondrá $3 millones. Y de esas calles que se acondicionaron, varias ya están muy deterioradas.

El plan de repavimentación de 2010 se hizo con concreto asfáltico sobre pavimento de hormigón. Ahora tenemos el colapso de los pavimentos de hormigón viejos en el micro y macrocentro. Hace unos 30 años, en los primeros pavimentos, no se colocaban materiales granulares por debajo. Entonces, por un efecto de bombeo del suelo se produce la fisura.

Tras las inversiones que se hicieron en los últimos años, ¿cómo evalúa las condiciones de las calles céntricas?

Están bastante bien. Hay algunas situaciones puntuales, que tienen que ver con roturas de cañerías que generan un movimiento de las losas por debajo del hormigón, y terminan moviendo el asfalto, la capa superior. Son muy comunes estos efectos por la pérdida de agua.

Cuando se subieron los impuestos, en 2013, había un compromiso de pavimentar dos cuadras por día. ¿Cuántas harán este año?

Este año se piensa pavimentar 750 cuadras y repavimentar otras tantas, sobre todo en sectores por donde circula el transporte de colectivo, como en San Martín, Belgrano y Sarmiento. Vamos a continuar por avenida Bicentenario, sumado a la repavimentación de los barrios más antiguos de Salta.

¿Hicieron un relevamiento para determinar cuáles son los barrios más críticos?

La semana que viene se dará a conocer el plan de pavimentación de alrededor de 40 barrios de Salta.

¿Se utilizarán fondos propios?

La inversión incluye 120 millones de pesos, que salen de la Municipalidad. También hay recursos del plan nacional Más Cerca. Con éste se piensa hacer algunas obras de canales como el de la Alberdi o el de barrio Fraternidad.

También tenemos en proceso de licitación, por ejemplo, la avenida Joaquín V. González, que une la avenida Discépolo, con la ruta 26, en la zona sudeste.

La opinión

“El diseño de rampas debe estar acorde a las normativas”

Por Alejandra Juárez, arquitecta

La accesibilidad al medio físico da la posibilidad a las personas con movilidad reducida de gozar de adecuadas condiciones de seguridad y autonomía como elemento primordial para el desarrollo de las actividades de la vida diaria sin restricciones derivadas del ámbito físico urbano, arquitectónico, del transporte y comunicación.

Mejora la calidad de vida de toda la población y, específicamente, de las personas con movilidad reducida.

Disfrutar de una ciudad accesible, logrando la eliminación de barreras que impiden la autonomía personal y el libre desplazamiento de todos los ciudadanos, constituye uno de los principales objetivos de la Comisión de Accesibilidad al Medio Físico del Colegio de Arquitectos de Salta, para mejorar la convivencia, el bienestar social y la solidaridad ciudadana. Es un desafío a la arquitectura, urbanismo, programas, proyectos públicos en el planeamiento urbano, incorporar las condiciones necesarias, para que nuestras ciudades, edificios, plazas y parques tengan posibilidades de acceso y uso para todos sus habitantes. Así, avanzar hacia una ciudad inclusiva y moderna, que otorgue a todos iguales oportunidades de cumplir metas y aspiraciones personales.

Norma internacional

Uno de los hitos clave en el proceso de transformación a nivel legislativo ha sido la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, establecida el 13 de diciembre de 2006 por la ONU, con el propósito de “promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales para todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente. En la misma Convención se plantea que “las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

La Convención da relevancia a la accesibilidad, al entorno físico, el transporte, la información y las comunicaciones, como uno de los derechos fundamentales de las personas con discapacidad, equiparándolo al derecho a la salud, la educación, el empleo, la habilitación y rehabilitación, la participación en la vida social, la igualdad y la no discriminación.

Además, aborda la accesibilidad entre sus ocho principios rectores, desarrollando en el artículo 9 los lineamientos básicos a seguir por parte de todos los Estados y organizaciones regionales signatarios de la Convención, señalándose, entre otros aspectos, que en “los edificios, las vías públicas, el transporte y otras instalaciones exteriores e interiores como escuelas, viviendas, instalaciones médicas y lugares de trabajo”, se identificarán y eliminarán los obstáculos y barreras de acceso. Se hace referencia a la necesidad de “desarrollar, promulgar y supervisar la aplicación de normas mínimas y directrices sobre la accesibilidad de las instalaciones y los servicios abiertos al público o de uso público”.

Rampas

El diseño de los vados y rampas deberá estar en un todo acorde a las normativas vigentes y a los principios del diseño universal. En cada caso se estudiará su ubicación y pendiente a los fines de lograr un itinerario accesible continuo, brindando seguridad y autonomía a todas las personas en las distintas situaciones sin discriminación.

Es mucho más fácil y económico proyectar ambientes accesibles que adaptar un ambiente ya realizado. La calidad de las adaptaciones está directamente ligada a la seguridad y al confort que proporcionan a los usuarios: rampas con inclinaciones suaves, barras con soportes firmes, pisos táctiles y con contrastes visuales para señalizar desniveles, entre otros ejemplos.

Tanto en nuevos proyectos como en la adaptación de los ya existentes es importante que las intervenciones sean bien ejecutadas. Algunas veces, con la mejor intención, realizamos modificaciones “casi” adecuadas. Pero en accesibilidad, el “casi” no es suficiente. Pocos centímetros hacen una gran diferencia y pueden echar a perder, por ejemplo, todo un itinerario bien planeado.

En muchos casos, al completarse la ejecución, las obras de adaptación no responden a los parámetros mínimos necesarios para que sean eficientes, inutilizando la inversión realizada.

Sostienen que hay rampas mal puestas

Las 400 rampas que se colocaron en el centro de la ciudad entre 2010 y 2011 también generaron polémica. Por esos meses la Comisión de Accesibilidad al Medio Físico del Colegio de Arquitectos de Salta le había cursado notas al entonces secretario de Obras Públicas, Juan Galarza, para advertirle que incumplían puntos técnicos de la ley 24.314. Los profesionales cuestionaron que las personas con movilidad reducida tenían que hacer mucho esfuerzo para ante subidas muy empinadas. En la calle Catamarca y Alvarado, una rampa desemboca en la pared.

Otras no desembocan sobre las franjas blancas para peatones que atraviesan las calles.

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