El faltante de agua agudizado la semana pasada, es, además de una molestaría para los usuarios que pagan por un servicio, una posible fuente de lo que los médicos denominan “enfermedades hídricas”, es decir, aquellas que devienen o de la ingesta de agua no potable, o de la falta de higiene de alimentos, por falta del liquido elemento.
“Estamos atentos a las denuncias de enfermedades hídricas e infecciones gastrointestinales, pero no hemos registrado un aumento de las mismas”, confirmó Jorge Gabarini, titular de la dependencia.
El médico sostuvo que “la disponibilidad de agua durante el verano no es un tema menor, y no disponer de la misma puede ser un tema inquietante desde el punto de vista de la preparación de los alimentos y de la higiene personal e hidratación de las personas, así como de las fuentes que se utilizan para obtener el liquido elemento”.
Como recomendación básica, Gabarini recordó que si uno no está seguro de la potabilidad del agua, lo más simple es o bien hervirla, o agregar dos gotas de lavandina por cada litro de agua.
Además, el titular e la Región Sanitaria mencionaron que sería apropiado “reflotar el Comité de Crisis propuesto el año pasado ante la crisis hídrica, para así poder trabajar de un modo mancomunado”.
Comentá la nota