Toda la ciudadanía sabe lo que le cuesta a la localidad de Huanguelén alcanzar un objetivo, sólo cabe analizar cuántos años estuvo reclamando que se repavimentara el acceso al pueblo o la cantidad de peticiones que los dirigentes de las instituciones intermedias han hecho para acercar imprescindibles obras públicas al ejido urbano, pero también las mínimas acciones surgen forzadas, no hay por parte del oficialismo una respuesta rápida y sin condicionamientos a una propuesta que vaya a favor de la población huanguelenense.
En la sesión ordinaria del pasado jueves volvió a ocurrir, en una primera instancia el Bloque del Movimiento para la Victoria, que preside la edil Ana Lía Pogost, se opuso a que la habitual segunda reunión del mes de septiembre, que debía realizarse por ordenanza el día 23, tuviera como sede a Huanguelén. La razón, un problema de agenda de Pogost, incomprensible porque igualmente ese día debía sesionar el Concejo Deliberante, pero en nuestra ciudad.
Después de un largo debate, el oficialismo accedió a trasladarse hasta Huanguelén, pero no el jueves habitual sino al día siguiente, el viernes 24 de septiembre, previo al aniversario de la localidad, que era lo que querían los tres bloques de la oposición.
Todo comenzó cuando se puso a consideración de los concejales un proyecto de resolución presentado por el titular del Bloque del PJ disidente, el edil Hugo Bilbao, en el cual proponía, justamente, realizar la próxima sesión del Cuerpo en Huanguelén. Al fundamentar la propuesta, refirió que “anteriormente, ante un proyecto de ordenanza presentado por el radical Guillermo Sol, el oficialismo se había negado porque se debía contar con un fax, con Internet, con un sistema adecuado de audio y de grabación, para poder efectuar el acta correspondiente de la reunión, todos elementos que ocasionaban problemas de presupuesto, siendo corroborado por el presidente, Roberto Palacio” y añadió que “fundamentalmente, no quería el oficialismo quedar engrampado por un marco legal, por una ordenanza, que dispusiera que cada tres sesiones una debiera realizarse en una localidad del interior del distrito”.
“Estas fueron las razones por las cuales se opuso el oficialismo”, dijo Bilbao, quien añadió que “cualquier gasto que genere sesionar el próximo 23 de septiembre en Huanguelén, sólo por esta vez, correrá por mi cuenta, excepto la nafta de los concejales para trasladarse”, dejando en claro además que “la fecha es acorde porque el 27 de septiembre es el aniversario de Huanguelén, por eso nosotros proponemos que el 23 se realice la reunión ordinaria en aquella localidad”.
Todas las excusas se habían caído, razón por la cual hubo preocupación en el bloque oficialista, pero fue Pogost la que expresó que “dijimos que íbamos a estar… pero la fecha la debemos consensuar entre todos”, agregando que “por una cuestión organizativa del bloque proponemos hacer la reunión el 11 de noviembre”, lo cual generó sorpresa, porque estaba hablando de postergar la sesión dos meses. ¿Por qué en noviembre y no en octubre?, pregunta que quedó sin respuesta.
De inmediato, pide la palabra Blanca Stacco, quien expresa que “hace un rato estuve reunida con el Intendente y Ricardo me dijo que podían sesionar en Huanguelén”, frase que generó cierto escozor entre los ediles oficialistas. No obstante, agregó que “hay demandas de la comunidad que ustedes deben aprender a comprenderlas, hay muchas demandas incumplidas y deben conocerlas, por eso es importante que se sesione en Huanguelén”, destacando además que “hay comisiones de vecinos que están desbordadas de inquietudes y quieren saber qué opinan los concejales… no tenemos una casa refugio, los jóvenes no tienen una salida laboral, Acción Social no tiene medios económicos para darle respuesta a la gente necesitada”, fueron algunas de las cuestiones incumplidas que mencionó la concejala. Stacco cerró su intervención afirmando que “sería una actitud democrática que el Concejo visite la localidad de Huanguelén”.
El radical Guillermo Recalde dijo que “es un tema que se ha planteado desde hace mucho tiempo y esta fecha es la oportuna para sesionar en Huanguelén y más allá de que este Cuerpo no tenga los medios necesarios, me comprometo a pagar la mitad de los gastos que ocasionen esta movida”, mientras que el concejal Schtre manifestaba que “la Juventud Radical aportará el sonido”.
Hugo Bilbao volvió a pedir la palabra y dijo que “la fecha apropiada es el 23 de septiembre, porque está cerca del aniversario, donde se rinde homenaje a los fundadores y la gente participa de los distintos actos ciudadanos que se hacen alrededor de la fiesta”, indicando además que “estamos en condiciones de ir a cualquier lugar del distrito y más aún cuando se propone con una antelación de 14 días”.
Sobre lo expresado por Pogost, el justicialista dijo que “no me parece una excusa apropiada y menos aún cuando queda descartado aquello de no quedar engrampados con una ordenanza, pero además tienen tiempo suficiente para organizarse; por lo tanto, como suena a excusa no lo queremos y mantenemos la fecha propuesta”.
Fue Urruti quien expresó que “si es un problema de horarios podemos atrasar la reunión una hora, se puede hacer más tarde para que puedan concurrir todos”, al tiempo que Pogost dijo que “no se tratan de excusas, como lo dice Bilbao, en mi caso no es la única actividad que desarrollo, por eso pedí consensuar la fecha y estamos demostrando buena voluntad de ir; en realidad, tengo ‘agenda programada’ para ese día y no puedo salir antes. Además, no puedo desistir de compromisos asumidos. No son excusas”.
Estas cuestiones no conformaron a nadie, fundamentalmente porque todos los concejales tienen otras actividades, extra políticas, no es Ana Lía Pogost y no puede excusarse ese día cuando igualmente se debía sesionar el 23 de septiembre.
Fue Blanca Stacco la que afirmó que “todos tenemos compromisos privados y una agenda complicada, sólo considere, Presidente, que “sería una reivindicación histórica sesionar en Huanguelén y puede ser a las 21:00”.
En este momento, fue Héctor Dalmau el que expresó que “cuando se trata de posicionamientos públicos la actividad privada debe quedar al margen, porque nos debemos a la gente”, dejando en claro que “todos tenemos familia y actividades privadas, pero las dejamos a un lado a favor de la gente”, indicando que “les recuerdo a los oficialistas que no es un día distinto, ese día debemos sesionar igual, pero en Suárez, sólo estamos transfiriendo el lugar de la sesión”.
Finalmente, Dalmau dijo que “podríamos ir en la combi de Pedro y viajar todos juntos”, lo cual generó risas en todos los presentes, agregando que “nos parece que siempre están esperando una orden de arriba, pero ya la tienen… los autorizó el Intendente a través de Blanca Stacco”, para finalizar expresando que “si sigo escuchando estas pavadas, voy a ir solo y sesionaré con mi bloque en Huanguelén, en donde será una jornada buena y democrática, que todos están esperando.
Las palabras de Dalmau inquietaron al Presidente, quien señaló que “este Cuerpo no está manejado por el Ejecutivo, no confundamos los términos”, dejando en claro Palacio que “como este Concejo es democrático, sabrán aceptar que se apruebe o se rechace la propuesta del concejal Bilbao”.
Se produjeron dos cuartos intermedios, se discutió mucho, pero finalmente hubo cordura en el oficialismo y acompañó la propuesta del PJ disidente, pero después que éste modificara la resolución, no se sesionará en Huanguelén el jueves 23 sino el viernes 24 de septiembre.


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