Pese a los consejos numerosos motociclistas pehuajeses siguen sin usar sus cascos

Una actitud irresponsable que compromete sus vidas y las del resto de los vecinos. También, una cuestión difícil de entender luego de tantos contratiempos y desgracias que dejan destrozadas tantas familias. Circular en moto sin el casco reglamentario es una de las principales causas de muerte en Argentina.
Aunque hay avances en la concientización sobre su uso, en Pehuajó, son muchos los vecinos que aún no cumplen con esta medida que previene lesiones cerebrales en alrededor de un 70 % de los accidentes”, advierten los especialistas.

Mientras tanto, los funcionarios municipales intensifican los controles en el radio céntrico y en otros lugares de la ciudad para lograr erradicar el mal hábito de transitar sin la protección. “El objetivo es priorizar la integridad física y la seguridad de la población”, subrayan recordando que su incumplimiento es una infracción grave. Por eso, en varias ocasiones proceden a retener los vehículos y aplican las multas correspondientes.

Pero, aún así, lamentablemente, son muchos los motociclistas irresponsables -que en definitiva son los únicos beneficiaros de la atinada disposición-, que no entran en razón y continúan con esta actitud negativa o -en falta- sin importarles su existencia, ni la del resto de los vecinos. Una cuestión difícil de entender a esta altura, luego de tantos contratiempos y desgracias que dejan destrozadas numerosas familias pehuajenses.

En consecuencia, es preciso insistir en el compromiso de toda la comunidad para no formar parte de la fatal estadística de estos tristes sucesos, que año a año, se van incrementando, sobre todo, en la temporada alta.

EXCESO DE VELOCIDAD Y ALCOHOL

Por otro lado, la modalidad conducir con exceso de velocidad bajo los efectos del alcohol se intensifica en los últimos tiempos cobrando innumerables muertes, discapacidades y pérdidas económicas, alerta asimismo la sociedad civil “Luchemos por la Vida” inquieta por la indiferencia de la gente que circula con otros vehículos en las rutas del país.

“Argentina cuenta con uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito. Se calcula que en promedio 7.517 personas mueren por año, esa cifra arroja un promedio mensual de 626 y uno diario de 21 individuos, muchos de ellos demasiado jóvenes y con muchos años por delante. Además, 120.000 terminan con heridas y miles con diversas discapacidades”, revelan los informes que insisten en la responsabilidad de todos.

¿Entonces, qué hacemos para prevenir tanta tragedia que golpea duro y en un segundo nos quita lo que más amamos?

“En las rutas también se debe poner en práctica las reglas de convivencia entre personas, de la misma manera que en el hogar o lugares públicos”, explican las ONGS que trabajan para se reduzcan estos índices.

REGLAS DE CONVIVENCIA

“El tránsito no sólo es un grupo de autos que se desplazan, sino también un conjunto de personas que deben respetarse uno a otros y estar atentos a lo que sucede delante y detrás”, insisten, especificando en la obediencia de las reglas de convivencia “para llegar a destino ‘sano y salvo”.

INMADUROS AL VOLANTE

Considerando el grado de inmadurez que como sociedad demostramos al volante, son muchas las reflexiones de los ciudadanos razonables y maduros que sugieren: "¿No sería mejor darle prioridad a la educación vial? ¿Por qué no se la convierte en una materia obligatoria en todos los niveles educativos, adaptada a la edad de los alumnos?”, preguntan reconociendo la tarea de los organismos públicos y privados muy preocupados por el tema. “Pero, mientras muchos legisladores dedican esfuerzos para impulsar el voto adolescente, no hacen escuchar su voz con igual intensidad para cuidar la vida de esos mismos jóvenes.

“Nos cabe a los adultos la mayor responsabilidad, los padres no debemos dejar nuestra tarea en manos del Estado ni hacernos los distraídos, pero el Estado debe hacer lo suyo: legislar, educar y hacer cumplir las leyes. No hay otro camino si queremos evitar más muertes absurdas”.

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