Un informe elaborado por EL ARGENTINO en base a una completa base de datos de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad, permite asegurar que en materia vial se han hecho progresos significativos, pero que igualmente existe una preocupación permanente por las actitudes irresponsable de conductores y peatones.
El director de Tránsito, Esteban Izaguirre, aclaró que no todos asisten a los cursos, dado que muchos solamente renuevan el carnet. “Los mayores de 65 años están obligados a hacer el curso, lo mismo aquellos que por primera vez van a obtener el carnet, además de las personas que tienen infracciones graves como haber protagonizado un choque, alcoholemia positiva, haber cruzado con luz roja o la falta de registro”, recalcó.
En cuanto a exámenes prácticos de manejo, lo aprobaron 3.488 personas y desaprobaron 1.432.
Educación vial
La educación vial en la ciudad es una política de Estado. Tan solo durante este año se han realizado capacitaciones en cuarenta establecimientos educativos, alcanzando a un universo de 1.200 alumnos del nivel inicial, 2.800 del Primario y 520 de la Secundaria, sin contar las charlas que se ofrecen en las comisiones vecinales, clubes, iglesias y parroquias e instituciones intermedia, que permitió llegar a otras casi 700 personas.
“Si bien los accidentes han disminuido en cantidad desde el 2010 a la fecha, desde Tránsito consideramos que todavía es mucha la tasa de estos incidentes”, afirma Izaguirre.
La estadística de la Dirección de Tránsito indica que en el 2010 se produjeron 2.509 accidentes, 2.115 en el 2011 y 1.487 hasta la fecha en 2012.
En cuanto a los vehículos, los automóviles particulares lideran los porcentajes. Tan solo este año han protagonizado el 62 por ciento de los accidentes, seguido del doce por ciento por las motos, el once por ciento por las camionetas, el diez por ciento por los remises, el uno por ciento por camiones, lo mismo que bicicletas y el dos por ciento otra clase de vehículos.
“Han disminuido los accidentes graves con lesionados, principalmente por la alta conciencia sobre el uso del casco en las motocicletas, pero igualmente nos preocupa la violencia de los choques”, recalcó el funcionario para indicar que lo peor que se puede hacer frente a la disminución de las estadísticas es “bajar los brazos” y agrega: “Al contrario, eso indica que los controles hay que realizarlo con mayor intensidad porque es el rumbo correcto. No debemos olvidar que las normas de tránsito son obligatorias en su cumplimiento y para mí es obligatorio su control”.
Izaguirre –estadística en mano- señala que la mítica calle 25 de Mayo es la que más accidentes registra, especialmente en las intersecciones con las calles Ayacucho, General Paz, Montevideo, Alberdi y Rocamora.
“La gente piensa erróneamente que la 25 es una calle principal con derecho de paso. Hay que aclarar que en rigor prácticamente no hay ninguna calle con prioridad de paso, excepto con señales como la calle Eva Duarte de Perón y la Avenida Parque, que tiene derecho de paso el que viene por la Avenida y hay un cartel que así lo indica”. En cuanto a las causas de los accidentes, sostiene que se debe principalmente a la saturación del tránsito.
Las otras calles peligrosas son Avenida del Valle, en su intersección con Eva Duarte de Perón, Chacabuco, Avenida Parque y Rocamora. “Pero aquí más que la saturación es el exceso de velocidad la mayor causa de accidentes”, aclaró.
Por último le sigue la calle Urquiza, en su intersección con Maipú, San José, Pellegrini y Bulevar Daneri. “A la altura del hospital Centenario se producen muchos accidentes durante el año. Y eso que hemos disminuido los siniestros al prohibir estacionar en 45 grados en esa zona, porque la experiencia enseñó que las motos y bicicletas eran las más recurrentes a tener accidentes”.
Otras arterias que presentan accidentes recurrentes son Luis N. Palma en su cruce con Victoria, Seguí, Irigoyen, Ángel Elías y Paraguay. La misma preocupación genera la calle Bolívar cuando es atravesada por Sarmiento, Montevideo, Ayacucho, Moreno y Maipú.
Transporte público
En cuanto al transporte público, Izaguirre dio cuenta que existen 18 remiserías y la ciudad cuenta con un total de 628 vehículos habilitados para ese servicio.
En cuanto a las mayores faltas de este sector, Izaguirre dice que se detectan muchas habilitaciones vencidas y el seguro no presentado en tiempo y forma. “Desde Tránsito no decimos que circulan sin seguros, sino que observamos que no lo han presentado como es debido”, aclara para tranquilidad de los usuarios.
“Tenemos un buen sistema, porque todos los días emitimos un informe que da cuenta a cada remisería de las unidades que no pueden circular por falta de presentación de este seguro. Se trata de un doble control, porque además la empresa se hace solidaria con la falta al permitirle entrar en servicio sabiendo que no pueden circular”, explicó y agregó: “La infracción es doble: para el remís y para la empresa”.
Con el transporte escolar, Izaguirre sostuvo que circulan por la ciudad 35 unidades y que de acuerdo a los operativos realizados, las mayores faltas son por el seguro vencido y no contar con el registro habilitante, especialmente en las combis.
Con respecto al transporte de pasajeros urbanos, las empresas de colectivos poseen en total 29 unidades. Sus mayores faltas son no respetar las frecuencias horarias.
Infracciones
En materia de infracciones en general, incluyendo a los particulares, el mal estacionamiento es una de las más recurrentes.
El total de infracciones registradas hasta este año, es de 4.477, de las cuales 2.191 son por mal estacionamiento.
El mal estacionamiento es por invasión de zona exclusiva en motocicletas (417). En zona prohibida (301). Estacionar en el lado izquierdo en zona prohibida (299). Estacionar en ochava (289). Estacionar en parada exclusiva de remis (204), Estacionar en salida de garaje (150). Estacionar sobre la acera (120). Obstruir acceso para discapacitados (104). Estacionamiento en contramano (95) y le sigue senda peatonal y paradas de colectivos, entre otras situaciones.
“Nosotros estamos reteniendo los vehículos por mal estacionamiento, especialmente cuando observamos que obstruyen el acceso para discapacitados. En cuanto a la ocupación del ingreso o salida de un garaje domiciliario, solamente actuamos en caso que el propietario nos convoque”, aclaró el funcionario.
Otras infracciones
También es muy recurrente registrar otras clases de infracciones, algunas de mucha gravedad como la falta de registro de conducir, la falta de seguro e incluso conducir con alcoholemia positiva.
“También hay infracciones elevadas por lo que hemos avanzado por conducir sin casco, falta de la Tarjeta Verde e incluso por evadir un control u operativo”, remarcó y advirtió que este año han sido constantes a la hora de sancionar a quienes conducen hablando por teléfono. “No obstante nos falta mucho en materia de cultura vial en este terreno, lo mismo que el tomar conciencia que el uso del cinturón para circular por la ciudad o por las rutas es obligatorio y nada admite que no se lo lleve colocado como corresponde”, subrayó.
“El año que viene emprenderemos una campaña de concientización para que se utilice el cinturón de seguridad sin excepciones. Desde Tránsito insistimos en un concepto: lo que es obligatorio usar, es obligatorio para nosotros controlarlo”.
Alcoholemia
Tan solo durante este año se han detectado 559 casos de alcoholemia positiva.
Enero y febrero fueron los meses de mayor incidencia, con 102 y 157 casos, respectivamente.
En marzo se detectaron 47 casos, 41 en abril, 38 en mayo, 32 en junio, 26 en julio, 24 en agosto, 32 en septiembre, 25 en octubre y 35 en noviembre.
Es interesante observar cómo la alcoholemia aumenta durante los meses de verano, luego la curva desciende en los meses de invierno y vuelve a ascender a partir de julio.
En cuanto a rango de edad con alcoholemia positiva, Izaguirre aporta un dato sorprendente. “Los menores de 21 años de edad son los que menos infracciones en este rubro registran, con 1.083 casos de alcoholemia positiva. Los que más infracciones tienen es el grupo etario que va desde los 21 hasta los 30 años con 2.627 infracciones y le sigue los mayores de 30 años con 1.848 casos”.
Izaguirre ensaya una explicación: “Los que van desde los 21 hasta los 30 años generalmente ya tiene su auto propio y sienten que no tienen que rendirle explicaciones a nadie. Tienen el ejercicio de la impunidad o la omnipotencia. Por eso son los que menos conciencia tienen”.
Por último, Izaguirre subraya que la campaña de las Estrellas Amarillas ha sido un éxito absoluto. “En principio se trata de una estrategia entre lo público y lo privado en defensa del interés general. El otro aspecto que siempre debemos valorar, es que se trata de familias que han perdido a un ser querido por un accidente de tránsito y aportan esa memoria para que otros no tengan que llorar una pérdida similar. Y es un hecho que en donde hay una Estrella Amarilla no se ha vuelto a producir una muerte”.
En este sentido, Izaguirre destacó los positivos aportes de conciencia que genera el accionar de la Asociación Civil por la Verdad y la Justicia (Aciverjus), “a la que debemos estar agradecidos porque ya han salvado muchas vidas. De eso también debemos darnos cuenta”.
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