A pesar de las obras que según el municipio se están realizando en los techos del Hospital Municipal “San Roque”, la situación no es muy diferente a días pasados.
Con la caída en la madrugada pasada de alrededor de 20 mm. de agua de lluvia, el pasillo de hemoterapia mostró a las claras el deplorable estado en que se encuentra el sector del Materno.
Los trabajadores del San Roque, resignados, ya ni colocan baldes para recoger el agua, con el peligro latente de que se lesione una de las personas que transitan por este lugar de acceso a los pacientes.
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