Los referentes de la actividad pesquera artesanal se encuentran en alerta ante la eventual llegada de un buque contratado por PAE, parte del consorcio petrolero de la inglesa British Petroleum (grupo que también opera en Islas Malvinas) que realizaría nuevos sondeos sísmicos en las costas del Golfo San Jorge, tal como lo hiciera en el 2009.
En esta oportunidad, fuentes del sector productivo local, aseguraron que “después de lo ocurrido en el 2010 y 2011, no se va a permitir nuevas detonaciones en el fondo marino”.
La postura es unánime, tanto en lo que hace a marineros, estibadores, fileteros y patrones de embarcación: “lucharemos hasta las últimas consecuencias para evitar que vuelvan a dejarnos sin trabajo, ni sustento”, aseguraron las fuentes consultadas.
Asimismo, recordaron que tras el paso del buque, literalmente desapareció el recurso y quedó paralizada toda la actividad pesquera, dejando a miles de trabajadores sin empleo y llevando a la quiebra a las pequeñas empresas, en su mayoría familiares, que realizan esta actividad pesquera. Recién pasados casi dos años de los estudios sísmicos, volvió el pescado y comenzó a recuperarse la actividad, recalcaron.
Ahora, apenas iniciada la zafra, vuelve el temor a la quiebra y el desempleo en el sector, más aún teniendo en cuenta que los estudios sísmicos serían más intensos en sus detonaciones.
Ante este desolador panorama, todos los sectores vinculados a la pesca fresquera, analizan la situación y las eventuales medidas para “impedir de todas formas que el barco de investigación petrolera realice las detonaciones submarinas y afecte, tal como en el 2009 todo el ecosistema marino”.
Pese a lo preliminar de la situación, dado que aún no se sabe a ciencia cierta cuándo arribará el buque contratado por PAE, trascendió que ya se habría organizado una comisión formada por representantes de todos los sectores que integran la actividad para afrontar la crisis. Entre otras medidas, se gestionarían reuniones con intendentes, concejales, diputados y ministros.
Al respecto mencionaron que esperan un fuerte apoyo de estos sectores dado que la mayoría “ya expresó su apoyo en diciembre y enero”, aseguran.
Dos años sin pesca
Cabe recordar que pese a las advertencias y denuncias del sector marítimo, respecto a las graves consecuencias que acarrearía la detonación en el fondo marino, Panamerican Energy desarrolló tareas de investigación sísmicas, entre octubre y noviembre de 2009 con el buque “Western Patriot» en el Golfo San Jorge.
Tras su paso por las costas, y tal como lo habían denunciado los pescadores, el recurso «desapareció», la zona de pesca quedó desierta y más de mil personas sin único medio de vida. Esto derivo en medidas de protesta por parte del sector pesquero, llegando a su punto más álgido con en el famoso «piquete náutico» que dejó inoperable la boya de carga de petróleo.
Decenas de barcos amarillos se mantuvieron durante días cercando la monoboya, pese a las malas condiciones climáticas y lo peligroso de las maniobres, impidiendo que los enormes buques petroleros accedan a cargar el petróleo producido en la región para llevarlo a las refinerías del norte del país.
Este conflicto tomo cariz nacional, llegando a concitar la atención de medios nacionales e internacionales. Hubo intervención de todos los sectores gubernamentales y políticos, y reuniones al más alto nivel en la Capital Nacional, pero no se arribo a soluciones satisfactorias para afrontar las consecuencias.
Si bien la petrolera negó que las investigaciones hayan generado la crisis, el propio Mario Calafel, funcionario de alto nivel de PAE, en declaraciones a medios regionales reconoció que había un problema y escasez de pesca, aunque aseguró que “no tenía vinculación con la sísmica”.
Con este antecedente, desde el sector pesquero se tiene la firme voluntad de “impedir una nueva sísmica, cueste lo que cueste y resistir, aunque su protesta sea reprimida”. En este sentido, en el análisis que se hace desde la pesca, “no se espera presencia de gendarmería, menos aún con el lamentable antecedente ocurrido en Chubut, que costó la vida a varios gendarmes que concurrieron a reprimir una protesta en el yacimiento que opera la misma empresa PAE”.
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