A lo largo del cordón costero existen diversos puntos donde pueden extraerse una amplia variedad de especies. El paisaje marítimo es una verdadera tentación para los visitantes que llegan cada año.
Desde Copacabana hasta Centinela del Mar, dentro de un paisaje que invita al relax y el descanso, los aficionados a esta actividad cuentan con un sinnúmero de posibilidades geográficas: barrancos, escolleras, arroyos que cruzan entre los médanos o la playa misma.
La concurrencia varía según el calendario, aunque diariamente es fácil observar no solamente a residentes sino también turistas de ciudades vecinas -especialmente Mar del Plata, Balcarce, Lobería, Tandil, por nombrar algunos casos-. Y el panorama es mucho más evidente durante la temporada estival, cuando se divisa gente oriunda de Capital Federal e inclusive otras provincias, trasladándose por la ruta 11, su continuación hasta Mar del Sud y adyacencias donde se encuentran zonas pesqueras por excelencia.
Existen unos 25 pozos costeros, donde se pueden obtener salmones, besugos, anchoas de banco, gatuzos, pez palo, corvinas, meros, pejerreyes, palometa y corvina, entre los más conocidos, según la época del año.
Pese a que el pique es bastante intenso en todos los puntos geográficos, según manifiestan los entendidos en estas cuestiones, Centinela del Mar se caracteriza por ser uno de los puntos más trascendentes del sudeste de la provincia de Buenos Aires.
A partir de la primavera, la "variada" ofrece diversas especies además de las ya nombradas, como pueden ser también el lenguado, pescadilla, tiburón ángel, pez martillo y otros no tan comunes que suelen acercarse en mayor cantidad hacia la orilla de acuerdo a las condiciones del mar y sus canaletas.
El mayor símbolo de la pesca deportiva en Miramar, el muelle, en el acceso al vivero dunícola "Florentino Ameghino", actualmente se encuentra inhabilitado debido a la reconstrucción total del morro que lleva adelante la Dirección de Hidráulica Provincial y se espera que sea reabierto en los próximos meses.
Embarcada
Otra de las interesantes opciones es la pesca embarcada, donde diferentes botes salen diariamente desde la boca náutica ubicada en el acceso a Miramar.
El alquiler de las embarcaciones incluye elementos de seguridad, como el chaleco salvavidas, silbato, el equipo de pesca completo y la carnada a utilizar.
En los botes hay espacio hasta 10 personas y la excursión en el mar varía entre 4 y 6 horas, donde los timoneles se alejan como máximo unos 10 kilómetros de la costa.
Ahí se reciben aficionados de Buenos Aires, Tandil, La Plata y en la temporada estival se suman de Córdoba, Mendoza, Salta y Santiago del Estero, por nombrar algunos casos.
También ese canal es utilizado diariamente por unos 100 trabajadores del pescado que de esta manera se ganan la vida internados durante varias horas en las profundidades
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