El partido le reclamó ayer al concejal "un gesto" para descomprimir la presión pública que generó su imputación en una causa por corrupción en la bancada oficialista. Sin embargo, Segre manifestó que ya se puso a disposición de sus pares y que le ratificaron la confianza: "Me dijeron que no era necesario".
El concejal manifestó que ya planteó ante sus pares la posibilidad de apartarse durante algún tiempo y que recibió el apoyo de todos. Agregó que está convencido de que no debe abandonar su banca porque es inocente y confió en que pronto se aclarará su situación.
Los tres comités del radicalismo y la dirigencia de la JR se reunió ayer al mediodía con el concejal Segre, imputado por intento de fraude al Estado en la "causa de los criollitos", para manifestarle la decisión a la que llegó el partido en una sesión ampliada que se desarrolló el lunes por la noche. El pedido de la conducción de la UCR fue que Segre le dé un "gesto a la sociedad" mientras se mantenga la acusación en su contra.
En la causa que investiga el fiscal Julio Rivero no sólo está imputado Segre sino, además, su secretaria, Verónica Abasolo, que cuando se produjo la adulteración de la factura de la panadería estaba a cargo de la caja chica. El caso estalló el 22 de octubre del año pasado, cuando un empleado de la Secretaría de Economía denunció en la Unidad Judicial Nº1 que había detectado una factura adulterada al revisar la rendición de gastos del bloque oficialista Río Cuarto para Todos. A una boleta por 12 pesos en la compra de criollitos, alguien le había agregado un 3 y había convertido el importe en 312 pesos. Quienes terminaron imputados fueron Segre y Abasolo.
Preocupación
Daniel Frangie, presidente del Comité Centro de la UCR, manifestó qué le planteó el partido al jefe del bloque: "A Segre se le transmitió la preocupación que existe en el seno del radicalismo. En la reunión del lunes por la noche entendimos que es conveniente pedirle un gesto para recuperar el vínculo con la gente y reconciliarse con la sociedad. Esto no implica ni culpar al concejal ni dudar de su honorabilidad sino dar gestos claros a la sociedad".
Ante los dirigentes del partido, Segre manifestó, según la versión de Frangie, que está dispuesto a pensar el pedido y que dará una respuesta en los próximos días. "Pidió tiempo de reflexión", relató el presidente del Comité Centro.
El gesto que reclamó la UCR no fue que Segre renuncie a su banca o que pida licencia sino que se aparte temporalmente de la responsabilidad de conducir el bloque. "En parte porque así dejará de estar a cargo de la caja chica y, por lo tanto, se liberará de esa responsabilidad durante algún tiempo", manifestó Frangie.
Sin embargo, durante la tarde, el concejal hizo declaraciones a este diario que van en el sentido contrario. Indicó que los demás concejales consideraron que no debía dar un paso al costado y que, como consecuencia, decidió no pedir licencia ni renunciar.
Segre declaró que actualmente está preocupado por su salud, después de diez días continuos de presión pública, y que sólo por prescripción médica se apartaría durante algún tiempo. Esa posiblidad, por ahora, no sería cercana.
"La reunión fue buena porque recibí el respaldo del partido, que se comprometió públicamente a manifestarse sobre mi honorablidad. Les planteé que yo inmediatamente me puse a disposición de mis colegas pero que el bloque me rechazó cualquier intención de licencia o renuncia. Me pidieron en la bancada que continuara en el cargo porque no había ninguna razón para que me apartara", indicó el jefe del bloque oficialista.
Y agregó: "Reglamentariamente, el bloque tiene la absoluta facultad desde un principio de haberme pedido algún tipo de postura, como la licencia o el apartamiento transitorio pero rechazaron esa salida".
Segre manifestó que sólo si sus compañeros de bloque le hacen un planteo tomará la decisión de alejarse de la jefatura. "La decisión queda en manos del Cuerpo", indicó.
Jure se mantuvo en silencio
El intendente Juan Jure prefirió no opinar ayer sobre la situación de Gustavo Segre, jefe del bloque oficialista, imputado por intento de fraude al Estado.
"Es un tema que está en manos de la Justicia y que deberá definirse en ese ámbito. Creo que no me corresponde opinar sobre una cuestión como ésta, en la que está en medio una investigación judicial", manifestó el intendente.
Desde que la investigación judicial fue revelada en las páginas de este diario, Jure prefirió dejar que la decisión sobre la continuidad o no de Segre como jefe del bloque fuera definida por sus pares.El intendente Juan Jure prefirió no opinar ayer sobre la situación de Gustavo Segre, jefe del bloque oficialista, imputado por intento de fraude al Estado.
"Es un tema que está en manos de la Justicia y que deberá definirse en ese ámbito. Creo que no me corresponde opinar sobre una cuestión como ésta, en la que está en medio una investigación judicial", manifestó el intendente.
Desde que la investigación judicial fue revelada en las páginas de este diario, Jure prefirió dejar que la decisión sobre la continuidad o no de Segre como jefe del bloque fuera definida por sus pares.
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