Pesar por muerte de joven sacerdote

El sacerdote Roberto Gómez, del clero diocesano de Neuquén, falleció mientras era atendido por una repentina enfermedad terminal, según señalaron desde el obispado local.

El padre Roberto, nacido hace 43 años en Buenos Aires, fruto de un matrimonio de siete hijos, servía la Iglesia en Neuquén desde hacia diez años, cuando fue consagrado sacerdote por el entonces obispo diocesano, monseñor Marcelo Melani.

“Neuquén capital y Zapala fueron testigos de su entrega feliz a la gente, especialmente hacia los marginados y sobre todo a los enfermos y a quienes padecían toda clase de sufrimientos”, expresaron sus compañeros en el presbiterio al conocer la noticia, según destacó AICA.

Los restos mortales del sacerdote fueron velados en el santuario del Sagrado Corazón, en Ramos Mejía, comunidad parroquial a la que pertenecía de pequeño y donde surgió su vocación sacerdotal.

El obispo de Neuquén, monseñor Virginio Bressanelli, partió el viernes por la tarde a Buenos Aires para presidir la misa exequial con otros sacerdotes diocesanos y los seminaristas que se forman en la Capital Federal.

“La Iglesia en Neuquén pierde con Roberto uno de sus sacerdotes más queridos por la gente, especialmente por esa porción de pueblo que tanto necesita de un hermano que en nombre de Dios le convide la misericordia que sana, fortalece y promueve”, expresó desde el obispado un comunicado.

Comentá la nota