El lunes, desde la Cooperativa Eléctrica Limitada Oberá (CELO) informaron que se descubrió una fuga de agua cruda en la cañería de impulsión que sale de la estación de bombeo 1, a la altura de la estación de carga.
Desde noviembre del año pasado son continuas las roturas en diferentes tramos de los acueductos, lo que deriva en cortes totales por reparaciones. Barrios como Villa Barreyro, Norte, Schuster y Villa Stemberg, ubicados en la zona alta de la ciudad, padecen la peor parte durante los cortes totales, ya que una vez solucionada la falla en el acueducto, tienen inconvenientes con la presión del agua. “Otra vez dicen que fue el acueducto, pero a esta altura uno se pregunta si es una excusa porque el agua no alcanza. Todo el verano hubo problemas y siguen aunque llueva todos los días”, opinó Ramón Clemente, vecino de Villa Barreyro. Por ello, más allá de la explicación oficial, vecinos y comerciantes de las zonas afectadas cuestionaron la falta de previsión de la CELO. “Por más que llovió, igual tenemos que bañarnos, cocinar y lavar las cosas. Por eso no es atenuante la lluvia. Al contrario, parece una burla porque hay agua por todos lados, menos en las canillas”, graficó Eduardo Escobar, vecino del barrio Schuster.
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