Perspectivas para la campaña 2013/2014: la soja vuelve a quitarle superficie al maíz

La ausencia de precipitaciones pluviales desde principios de julio complican el inicio de la siembra del cereal y los cultivos de invierno, principalmente en los sectores NEA y NOA, también se ven perjudicados por esa situación. Todos los indicadores prevén un aumento en el área implantada de la oleaginosa.

A poco de comenzar la campaña de cultivos de verano 2013/2014 existen incertidumbres con respecto a las perspectivas climáticas y de mercado para la soja y el maíz. La ausencia de precipitaciones pluviales durante la última semana de julio, agosto y lo que va de septiembre han complicado el inicio de la siembra del cereal. En lo que respecta a la soja la mayoría de los especialistas prevén un aumento en el área implantada pero los precios no suben sino que evidencian cierto amesetamiento.

Teniendo en cuenta este panorama y que la Argentina es uno de los principales productores de soja de América del sur, y Pergamino una de las zonas más importantes del núcleo sojero argentino, LA OPINION consultó al doctor Reinaldo Muñoz, jefe de Estudios Económicos de la Estación Agropecuaria Inta Pergamino y al ingeniero agrónomo y asesor agropecuario Daniel Lavezzari, para de esta manera brindar un análisis completo de la situación actual y futura para la campaña 2013/2014.

Reinaldo Muñoz

El jefe de Estudios Económicos de la Estación Agropecuaria Inta Pergamino señaló con relación a los cultivos de invierno y principalmente al trigo que “de acuerdo con la información que se viene manejando en el país y el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que fue emitido el jueves, los datos hablan de 3.900.000 hectáreas, lo cual es una modificación respecto de la primera estimación que se había hecho y en estos momentos la prospección ronda los diez millones de toneladas contra los once de la campaña pasada, esta reducción es atribuible a la sequía, que está afectando los cultivos de la región central pampeana y el NEA y NOA. Los reportes que tenemos informan que las zonas este y sudeste se mantienen en buenas condiciones” comentó Reinaldo Muñoz en diálogo con el Diario.

- ¿Cuáles son las perspectivas en lo que respecta al cultivo de maíz?

- La información que estamos manejando con respecto a ese cereal señala que existe una reducción de entre el 3 y el 5 por ciento de la superficie de siembra, que estaría en el orden de los 3.650.000 hectáreas contra 3.850.000 del año pasado. Las razones que justifican esta merma son la incertidumbre que existe en el sector agropecuario, los elevados costos de las semillas y los insumos y ciertas dificultades para obtener productos de importación y agroquímicos, además del elevado costo de adquisición de insumos y fertilizantes.

- ¿La demanda se mantiene estable?

- En estos momentos la demanda mundial ofrece buen panorama con pronósticos de crecimiento, sobre todo en los países importadores, con la incorporación de China, con un estimado de 7 a 9 millones de toneladas contra alrededor de 7 del año pasado, lo cual configura un cambio importante.

- ¿Cómo se presenta el panorama para la soja?

- De acuerdo con los últimos informes, la soja está quedando como la solución más barata en términos de costos y de facilidades de cultivo, con lo cual está inicialmente proyectando de un 10 a un 20% más, esta estimación tiene un carácter muy ambiguo y está concentrada en el sector pampeano considerando que el año pasado se sembraron 19.700.000 hectáreas, estaríamos hablando entonces de uno a dos millones más de hectáreas sembradas con soja. Con un promedio de cosecha normal el rendimiento sería de entre 53 y 54 millones de toneladas. Debo aclarar sin embargo que estamos hablando de estimaciones muy iniciales pero que marcan la tendencia de lo que va a ser la próxima temporada.

- La mayor superficie sembrada con soja ¿a qué cultivo se le resta?

- En realidad no se le resta a un solo cultivo sino que todos los cultivos forrajeros han experimentado un retroceso, entre ellos el sorgo, que este año perdió algo así como 250.000 hectáreas. El índice es de alrededor de un 3,5% menos para. Sin embargo creo que cuando la siembra esté más cercana podremos realizar estimaciones más precisas.

- ¿Qué se puede esperar con respecto al clima para la próxima campaña?

- La situación sigue siendo un poco delicada en las regiones centro y norte del país, según algunos reportes iban a producirse precipitaciones pluviales que rondarían en esta fecha 50 y 100 milímetros y esto aún no se ha producido. En lo que se refiere al pronóstico global de largo plazo es de lluvias normales. Es decir que no estaremos ante una campaña con características de “Niño” ni de “Niña” sino más bien neutro. La falta de lluvias ya ha generado algunos inconvenientes en la producción de trigo, principalmente en la provincia de Santa Fe y hacia el norte. Debemos recordar además que no se sembró la cantidad de trigo que normalmente se sembraba pero las expectativas indican que las condiciones buenas se mantendrían en lo que es la zona triguera clásica.

Daniel Lavezzari

Para obtener información acerca de la situación de los cultivos de invierno y el panorama de los de verano, LA OPINION también consultó a Daniel Lavezzari, ingeniero agrónomo y asesor agropecuario de reconocida trayectoria en Pergamino y la zona, que con respecto a los cultivos de invierno manifestó que “no la están pasando del todo bien” y añadió que “hubo una combinación de efectos negativos dada por la presencia de dos hechos climáticos significativos. En primer lugar la ausencia de precipitaciones, que se viene dando desde finales de julio y que continuó durante todo agosto y lo que va de septiembre. El otro hecho climático es que antes de la semana que transcurrió, que se caracterizó por un calor atípico para la época, hubo heladas realmente muy intensas. Esto ha hecho que cultivos de invierno como la colza estén seriamente afectados, más allá de que no hay mucha superficie sembrada con este cultivo en el área de influencia de Pergamino, los lotes que sí lo están se encuentran muy complicados por la combinación de esos dos fenómenos”, analizó Lavezzari.

En cuanto al trigo, el ingeniero comentó que “tanto el de ciclo largo como el de ciclo corto entraría en un período crítico en cuanto a la necesidad de agua, que se da treinta días antes de la floración y que en los cultivos sembrados en fecha normal se da entre el 15 y el 20 de octubre, lo que según los cálculos determina que en estos días el trigo tendría que recibir alguna precipitación para que no comience a caer la perspectiva de rendimiento. En las mismas condiciones se encuentra la cebada ya que las tres o cuatro hojas basales de las plantas presentan una coloración amarillenta producto de la falta de agua y los daños por heladas”

En lo que respecta a las legumbres, Daniel Lavezzari aseguró que “presentan un buen estado general porque en este caso hubo una precipitación alrededor del 20 de julio y los productores aprovecharon la oportunidad para sembrar toda la arveja y como en estos momentos las plantas son pequeñas y tienen poco desarrollo, también es escasa la demanda de agua.

Consultado sobre las perspectivas para los cultivos de verano (maíz, soja, sorgo), Lavezzari manifestó que “la ganadora en cuanto al área de siembra es la soja de primera” y agregó que “la superficie que gana la soja se le quita fundamentalmente al maíz. Algunos estudios hablan de hasta un 20% menos pero no creo que esos índices se den en el Partido de Pergamino porque en las últimas campañas ya fue demasiado escasa la superficie implantada de cereal, con lo que considero que se ha alcanzado un piso que es difícil de perforar por las propias rotaciones que realizan los establecimientos medianos y grandes, creo que la disminución no va a ser muy significativa en esta zona pero sí podemos estar completamente seguros de que no va a haber un aumento en el área de maíz.”

En otra parte de su entrevista con LA OPINION, Daniel Lavezzari mostró su preocupación por el crecimiento del área sembrada de soja “decíamos que la gran ganadora de esta campaña, al igual que de las anteriores, es la soja de primera. Mala suerte para nuestros suelos, porque la importancia de hacer rotaciones e incluir gramíneas como maíz y sorgo, que dejan alto volumen de rastrojo y que permite incorporar materia orgánica al suelo es fundamental. Lamentablemente la situación actual del precio a futuro del maíz, con un mercado intervenido, además de su elevado costo de implantación, hacen que el productor se vea disuadido de realizar otro cultivo.

En lo que respecta a los costos de una campaña de maíz comparado con los de una de soja, explicó que “sin contar los costos de cosecha y comercialización en promedio una hectárea de maíz tiene un costo de aproximadamente 500 dólares más IVA y una hectárea de soja de primera está en el orden de los 300 dólares más IVA”.

Por otra parte y haciendo referencia a las perspectivas de mercado que tiene la soja, el ingeniero remarcó que “la tendencia actual es regular, existe cierto amesetamiento en los valores a futuro y en cuanto a perspectivas de productividad siempre hay que tener en cuenta que los productores de la zona están preparados tecnológicamente para afrontar una campaña que ofrezca buenos rendimientos. El factor climático siempre es poco previsible, por lo que sólo queda esperar” finalizó Daniel Lavezzari.

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