El flujo de ingreso fue constante durante toda la mañana y se incrementó a la tarde
Según datos proporcionados ayer por la Policía de la Provincia, destacaron que hasta las nueve de la mañana, en el lugar ya se encontraban unas 34.575 personas. En este sentido, el oficial Claudio Torrez, encargado de la base de operaciones de la Regional 3, afirmó que “el ingreso se produjo de manera normal y organizada, por lo que el trabajo se agilizó bastante para el ingreso en comparación con años anteriores”.
Por otra parte y de acuerdo al parte del lapso que comprende las 9 y las 12, dio cuenta de que ingresaron aproximadamente 9.500 personas, mientras que desde el mediodía hasta las 18, el flujo se intensificó notablemente, ingresando 18 mil personas en el tiempo de seis horas. De acuerdo a estimaciones, durante la mañana, el ingreso fue de mil personas por hora, mientras que a la tarde, el mismo fue de casi 3 mil por hora. En este sentido, Torrez señaló que la mayoría de las personas que arribaron por las distintas vías eran oriundas de provincias limítrofes, ubicadas al sur del país. Finalmente, el personal policial afectado a los operativos instalados en el acceso a la Villa, agregaron que continuarán con los controles hasta las 10, luego se lo levantará por el lapso de dos horas y posteriormente se retomará para la descongestión del tránsito.
Los fieles dieron testimonios de fe
“Cumplo con felicidad y profunda devoción mi promesa al Señor”
Las muestras de fe y devoción se viven y escuchan a cada paso en la Villa Mailín, y una de ellas es la historia de Daiana, una servidora de 21 años, oriunda de Las Termas de Río Hondo, quien se inició en este camino debido a un milagro concedido por el Señor de los Milagros.
En este sentido, Daiana afirmó que “tras la grave enfermedad que padecía uno de mis hermanos, hice una promesa al Señor de los Milagros de Mailín, que consistió en que si se cumplía y ayudaba a sanar a mi hermano iba a servirlo y ayudar a los que me necesiten desde allí en adelante”.
“Y hoy estoy aquí. Después de ocho años, cumpliendo con mucha felicidad y agradecimiento con mi servicio, que consta en ayudar y acompañar a la gente que llega a la Villa”.
Amor
“Vengo desde hace 25 años desde Rosario para demostrar mi amor y devoción al Señor de Mailín”, contó Romina, rosarina, de 67 años.
En este sentido, esta mujer afirmó a Nuevo Diario que “si bien su estado de salud actualmente se encuentra debilitado, no impide que hoy lo venere”.
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