“Las personas de bien estamos asustadas” aseguró el titular de la frutería “Bigote”

“Las personas de bien estamos asustadas” aseguró el titular de la frutería “Bigote”
Carlos Capriotti, manifestó la preocupación por la inseguridad con la que trabajan y el temor con que deben seguir adelante después del asalto que sufrió el lunes junto a su mujer y sus hijos pequeños, cuando dos sujetos armados irrumpieron en el comercio y se llevaron el dinero de la recaudación.

Aún preocupado y atemorizado por el asalto que sufrió el 30 de diciembre en presencia de su mujer y sus dos hijos pequeños, Carlos Capriotti, propietario de la frutería “Bigote”, relató en primera persona la pesadilla que vivió el lunes por la noche cuando dos sujetos irrumpieron en el comercio y le robaron la recaudación. También manifestó su preocupación por la inseguridad con la que trabajar y el temor con que deben seguir adelante.

El asalto se produjo alrededor de las 22:00 del lunes, cuando Capriotti, junto a su mujer y sus dos hijos de 10 y 5 años, se encontraban a punto de cerrar las puertas del local, realizando la contabilidad del día. En la puerta del comercio estaba el sereno y el más grande de sus hijos, en momentos en que llegaron dos sujetos a bordo de una moto con los rostros cubiertos. “Cuando los delincuentes ingresaron yo estaba de espaldas y al darme vuelta veo que traían a mi señora con la pistola en la cabeza. Uno de los asaltantes me dijo ‘dame la que tenés ahí o la quemo’, señalando el lugar donde estaba el dinero. Inmediatamente le entregué todo el efectivo, tanto la plata grande como el cambio e inmediatamente escaparon en una moto roja”, relató Capriotti.

El accionar de los delincuentes no duró mucho más de un minuto. “Fue muy rápido. Lo único que vi fue la pistola y a los dos delincuentes con cascos”, explicó el comerciante y lamentó que sus hijos presenciaran el hecho. “Estaba con mi nene de 10 años y mi nena de 5. Al varón le apuntaron con el arma cuando estaba en la vereda junto al sereno” manifestó y recordó que “uno de mis hijos se escondió entre los cajones”.

Indignado por haber perdido en un minuto muchas horas de trabajo, el propietario de la frutería y verdulería dijo: “Les doy trabajo a unas 12 personas. Soy una persona de bien y uno no apuesta 8 horas y hasta 10 ó 12 horas los días que viajo, para que te lleven así el fruto de tanto sacrificio”.

El comerciante aseguró que trabajaban con miedo y que a partir del último robo la preocupación es más grande. “Teniendo una camioneta nueva, muchas veces salgo a la noche en remis por miedo a la inseguridad. Los que trabajamos y somos personas de bien estamos asustados” señaló y agregó que después del robo del lunes pasado “hemos puesto vigilancia privada y vamos a tomar algunas otras medidas de seguridad. De todas maneras seguimos trabajando con miedo”.

El comercio ya había sido blanco de otro asalto

El asalto del lunes fue sin dudas el hecho más importante que registró el comercio, no sólo por la cifra de dinero sino también por las circunstancias del caso. Sin embargo no es la primera vez que la frutería y verdulería es blanco de un robo a mano armada. “Hace unos cinco años asaltaron a mi señora y a mi hija un 24 de diciembre. Los delincuentes irrumpieron cerca del mediodía cuando mi mujer estaba atendiendo el comercio y había varios clientes presentes. En pocos segundos se llevaron el dinero de la caja y despojaron a los clientes de las pertenencias”, explicó Capriotti.

Teniendo en cuenta que los asaltos se produjeron durante las fiestas de fin de año, el comerciante señaló que “son fechas en las que viene mucha gente y se trabaja mucho. En esta oportunidad nos llevaron 50.000 pesos de la recaudación del día”.

Comentá la nota