Es financiado por la Unión Europea, y desarrollado por la Comuna que trabaja con municipios de Uruguay, Brasil e Italia. Se pautó la labor de concientización en Pergamino y se llevó a cabo una formación a operadores de la Línea 108, agentes de la patrulla urbana e inspectores municipales, asistentes y docentes de la rama de Psicología de la educación y a un grupo de teatro que expondrá la problemática en establecimientos educativos.
En este sentido, los organizadores del programa, decidieron desarrollar una serie de capacitaciones a empleados y personal municipal, a operadores de la línea 108 Alerta Pergamino e inspectores que se trasladan en las patrullas urbanas, a fin de que estén preparados para recibir y brindar asesoramiento a las personas que padezcan casos de violencia de género o que sean partícipes de casos de violencia familiar, entre ellos menores.
Programa preventivo
A fin de explicar cómo surgió la iniciativa, una de las referentes del programa, la concejal Gabriela Taruselli, explicó: “Durante la semana estuvimos organizando jornadas de capacitación en el marco del programa de lucha contra la violencia de género, que el Municipio viene llevando adelante conjuntamente con países como Brasil, Uruguay e Italia con la financiación de la Unión Europea.
“En este caso Hugo Huberman, miembro de la campaña Lazo Blanco, fue uno de los facilitadores de esta capacitación. El martes capacitamos a más de 80 asistentes y docentes de la rama de Psicología de la educación local; el miércoles, tratando de conformar una red de servicios hacia la atención de víctimas de violencia de género nos reunimos con entidades que prestan servicio para tratar de vincularnos y unificar la respuesta quizá y en el corto plazo a través del 108. Por el otro lado también capacitaron a operadores del servicio de 108, agentes de la patrulla urbana e inspectores municipales. Creemos que es fundamental su aporte porque se trata de personas que están en contacto directo con la recepción de la problemática. Por último, y de acuerdo con lo estimado sobre el proyecto que presentó Pergamino para trabajar en prevención con adolescente, Huberman capacitó a un grupo de teatro que va a desarrollar puestas en escena sobre esta problemática de género, en cuatro escuelas de la ciudad. Todo esto se complementa a un proyecto adicional que tiene que ver con trabajar la violencia de género en las canchas de fútbol y también en los partidos de fútbol femenino”.
Hugo Huberman
Por su parte el capacitador y miembro de la campaña “Lazo Blanco”, un grupo de personas, mujeres, hombres, jóvenes, organizaciones de la sociedad civil aliados con organismos públicos desarrollan esta campaña sabiendo que no hay futuro con violencia hacia mujeres, jóvenes, niños y niñas.
El principal referente de esta organización, sostuvo: “La campaña ‘Lazo Blanco’ de Argentina y Uruguay nació en Canadá en 1991 cuando un hombre entró en el Politécnico de Montreal y mató a 14 mujeres al grito de ‘Feministas’. La campaña avanza cotidianamente, hay países que la organizan del 25 de noviembre al 10 de diciembre, que es la fecha en que las compañeras de las organizaciones de mujeres pelean por sus derechos en el marco del Día Internacional de la No Violencia hacia la Mujer.
“Creemos que en Argentina y en Uruguay, frente a la situación de la violencia hacia la mujer, hacia las niñas, la trata de personas y prostitución tenemos que hacerla todos los días.
“La capacitación se basa en nombrar las cosas por el nombre que tiene, es decir, hoy la violencia hacia la mujer es un tema de equidad de derechos y de acceso a recursos. Hay hombres que nos sentimos responsables de la violencia hacia la mujer y que hacemos un llamado a todas las comunidades para que puedan empezar a sentir que la violencia hacia la mujer no es un problema de ella sino de la comunidad en su conjunto y que los hombres somos parte del problema no el problema y queremos ser parte de la solución”.
Soluciones
Interrogado sobre las posibles soluciones, el capacitador manifestó: “La formación se empieza en la niñez con una educación no basada en la diferencia sexual. Hombres y mujeres somos diferentes, pero esto no implica que tengamos expectativas de vida diferentes. Por ejemplo en el caso de las mujeres embarazadas lo primero que desean saber es el sexo del bebé, no importa el aspecto biológico que tenga, sí que debe tener el mismo acceso a derechos y recursos que la otra”.
Cambio cultural
En cuanto al cambio de mentalidad que debe desarrollarse para luchar contra este mal y considerando la permanencia en una sociedad con amplias orientaciones machistas, el profesional explicó: “Creemos que es posible el cambio cultural, tanto en niños como en adultos, pero hay que desarrollar un amplio trabajo, sobre todo de prevención en niños y jóvenes.
“Hay que tener en cuenta que ningún agresor en un enfermo, es alguien que está construido en una cultura que lo ha hecho impune y que le ha dicho en algún lugar y por algún espacio que él puede ejercer no sólo violencia física sino también simbólica, económica, jurídica o política por el solo hecho de tener privilegios de ser varón. No desviemos la situación, un agresor no es un enfermo, un alcohólico es producto de una cultura centrada en los hombres y donde los hombres seguimos teniendo el poder. Hay que bajar a los hombres de sus privilegios.
“Seguimos escuchando en los medios de comunicación sobre dramas pasionales, hay una víctima y hay un agresor no es drama pasional sino un asesinato, un delito. Hay que empezar a llamar las cosas por su nombre, esto forma parte de que nuestras culturas, criadas en estas ideas en estereotipos, empecemos a desandarla y ver cómo nos va trabajando juntos, hombres y mujeres por equidad y por un futuro sin violencia”.
Lograr la equidad y asistir a la víctima
“En Argentina se dan tantos casos de violencia como en los países sudamericanos y de Europa.
“Lo primero que hay que hacer es elevar la plataforma de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, es decir, un cuerpo femenino tiene derecho de apropiarse y decidir qué hacer con él. Mientras no subamos la plataforma de los derechos femeninos, los masculinos vamos a seguir sintiendo que tenemos privilegios sobre esos cuerpos, que implica dominio y control. Tenemos una Ley nacional de Educación Sexual Integral muy interesante que se está tratando de implementar con muchos problemas y también hay dos leyes integrales de violencia hacia la mujer y hacia los chicos porque tenemos graves problemas de abusos hacia menores, de trata de personas y de prostitución”, expresó Huberman.
No callarse
Cuestionado sobre la detección de los casos de violencia y la asistencia a las víctimas, el profesional aclaró: “Primero no hay que presionar a la víctima porque tiene todo el derecho de hacer su proceso, especialmente si es una mujer adulta. Con los chicos la situación es otra, los pequeños no lo van a contar, lo van a dibujar, expresar a través de cambios en los humores, en sus deseos, anhelos abruptos. Lo importante es no presionar en lo verbal, eso viene después de un proceso. Pero no hay que callarse, se debe hacer la denuncia y acompañar a las víctimas a hacer la denuncia.
“Hay una ley que protege a los chicos y a las mujeres, el poder judicial y el sistema de seguridad tienen que tomar la denuncia y tienen que ser eficaz en el resguardo de las víctimas porque hay víctimas y victimarios. Si seguimos teniendo victimarios impunes vamos a seguir teniendo víctimas sufrientes.
“En esta sociedad falta entender que la violencia hacia las mujeres, niños y niñas es un tema de construcción cultural y no es biológica. La diferencia entre ser hombre y ser mujer no da ninguna posibilidad de tener derechos y accesos a recursos diferentes. Solamente es un combo cromosómico diferente y es por azar”.
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