Un joven de 25 años fue detenido por Carabineros en el marco de una persecución vehicular que se inició en el sector de la Costanera Sur y que terminó en la Ruta 9 Norte, de Punta Arenas. Conducía en estado de ebriedad.
El operativo se desencadenó alrededor de las 7:30 de este domingo que pasó en circunstancias en que Carabineros realizaba un patrullaje preventivo en la Avenida Costanera. En ese momento personal policial se percató que a la altura de calle Boliviana, frente al muelle Prat, un vehículo Volkswagen Golf, con patente argentina, circulaba por la pista poniente de Avenida Costanera en sentido contrario: es decir, que en vez de hacerlo hacia el sur, lo hacía rumbo al norte.
Los carabineros trataron infructuosamente de detener la marcha del conductor argentino, pero éste ignoró las señalas luminosas y acústicas emitidas por la policía, huyendo hacia el norte, para lo cual retomó la calzada oriente de la Avenida Costanera. La implacable persecución se extendió por espacio de 9 kilómetros, hasta la Ruta 9 Norte.
Al ser alcanzado, en el kilómetro 9, el personal que iba en la patrulla pudo constatar que el conductor manejaba su vehículo en manifiesto estado de ebriedad.
Durante la mañana de ayer, en el Centro de Justicia, el chofer argentino fue presentado en audiencia en calidad de imputado, donde el fiscal Fernando Dobson lo formalizó por el delito de manejo en estado de ebriedad. Pero, al darse los requisitos exigidos por la ley, el juez le otorgó el beneficio de la suspensión condicional del procedimiento, con la obligación de que el conductor haga un donativo de 50 mil pesos chilenos al Hogar de Cristo, además de quedar sujeto a la prohibición de conducir vehículos motorizados en Chile.
Marcelo Joaquín González rehusó hacer uso de la palabra en la audiencia retirándose en silencio del Juzgado de Garantía, en tanto su vehículo fue enviado a los corrales municipales.
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