En las últimas semanas vecinos de los barrios San Martín y San Miguel expresaron sus quejas y reclamos por el temor que infunden perros de razas potencialmente peligrosas que se pasean por las inmediaciones de hogares familiares, sin ningún tipo de correa o bozal.
Una vecina del barrio Independencia comentó a La Mañana un episodio ocurrido semanas atrás cuando transitaba a pie por las inmediaciones de González Lelong y calle Mitre junto a un perro caniche, que iba en brazos de su dueña. En cierto momento, un rotweiller de imponente tamaño los atacó por atrás, con intenciones de morder al can más pequeño, inflingiendo arañazos y golpes a la mujer atemorizada. "El dueño del perro ni se dio por aludido de la situación y seguía lavando el auto. Tuve que ser yo quien separó al can y así evitar otras lesiones", comentó a este diario.
Sueltos
Según indicaron, no es la primera vez que se ve esta clase de perros sueltos en las veredas sin ningún tipo de atadura ni bozal. "Nosotros entendemos que a veces están muy bien educados y son inofensivos, pero no debemos olvidarnos que son perros, y pueden reaccionar negativamente ante cualquier estímulo", opinó un vecino.
El temor más grande está relacionado con la presencia de niños pequeños. "Si nos ataca a alguno de los adultos, pienso que sabremos cómo defendernos. Pero qué ocurriría si al perro se le ocurre atacar o ponerse a jugar con una criatura. Las autoridades deberían pensarlo y si hay una norma que lo regule, atender a que se aplique; y si no existe, hacerla", sugirió la mujer que sufrió ese ataque.
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