El Municipio analiza cómo se instrumentará la medida: una opción es achicar la zona de restricción, que impide el acceso de vehículos a Playa Bonita y alrededores. Es por un reclamo de los ambulantes.
Un grupo de unos 10 vendedores protestaron ayer en el Municipio por las restricciones para circular con vehículos que rigen sobre la costanera sur del río Cuarto, desde el puente Carretero hasta Playa Bonita.
Los vendedores reclamaron 3 puntos:
1-Flexibilizar la restricción vehicular y permitir que los automóviles lleguen más cerca del balneario.En diciembre, el Municipio restringió el acceso al tramo que va del Puente Carretero a Playa Bonita. La premisa inicial era proteger a los peatones, evitando el ingreso de motos, pero la medida extendió a los automóviles.
2-Reparar la iluminación en la avenida Illia, en el acceso a los azudes. Según los ambulantes de ese sector, hace un mes que no funcionan las luminarias. Además, se pidió que Cotreco ilumine mejor la ribera sur, donde están la mayoría de los puestos.
3-Igualdad de criterio con los comerciantes de alimentos perecederos que trabajan en otros sectores de la ciudad. El último fin de semana, el área de bromatología del Edecom notificó a 3 vendedores de comida sobre las normas de salubridad e higiene.
“Debe haber un control estricto sobre este tema. Pero que también lo haya afuera de la cancha o durante el carnaval; que sea parejo”, sostuvo el vendedor Marcelo Sosa.
Acuerdo con el Municipio
A media mañana de ayer, los ambulantes del río fueron recibidos por el subsecretario de Comunicación municipal, Luciano Albanesi, y el vicepresidente del Edecom, Osvaldo Pringles. Al término de ese encuentro, se acordó que el Municipio tendrá una respuesta concreta a estos planteos antes del fin de semana.
Sin embargo, luego de la reunión con los vendedores, Luciano Albanesi consideró razonable el pedido de flexibilizar la restricción vehicular en la costa, y adelantó que analizarán alternativas para permitir el ingreso de automóviles a la zona que actualmente está prohibida.
“El Municipio trabajará con los vendedores para ver cómo podemos llegar a una solución coordinada, sin que el río sea el descontrol que era tiempo atrás. En la semana habrá una nueva reunión para avanzar en esto”, explicó Albanesi. Además, adelantó que también se hablará de la venta de alimentos.
En tanto, aclaró que no habrá ningún tipo de excepciones en los controles bromatológicos. “Nuestro principal rol es verificar que los alimentos estén en condiciones para comercializarlos”, señaló.
Pringles, por su parte, explicó que analizarán todas las posibilidades para “acotar” la zona de restricción y que la gente tenga mejor acceso a Playa Bonita. “La idea es achicar el marco donde no pueden circular vehículos, para que accedan con mayor proximidad a la costa del río”, detalló.
Y, al igual que Albanesi, subrayó que no habrá contemplaciones en lo que se refiere a controles bromatológicos. “No vamos a atentar contra la seguridad ni contra la salubridad de la gente. Haremos todas consideraciones posibles, pero la prioridad la tiene el vecino de Río Cuarto o de la zona”.
Piden reintegros por pérdida
Por su parte, la vendedora Analía Ramón indicó que, luego de la restricción vehicular, los comerciantes del río registraron pérdidas del 70 por ciento, en relación a lo que venían vendiendo hasta ese momento. “Por eso pedimos el reintegro de lo perdido, que se nos reconozcan los gastos y la pérdida de mercadería que tuvimos”, explicó.
Según la comerciante, todo se debe a que “la gente no ingresa donde estamos nosotros; no camina 100 metros para comer un asado, porque no va a dejar todo arriba del auto”.

Comentá la nota