U11: peritan candados por las fugas

U11: peritan candados por las fugas
Como parte de las medidas de prueba que solicitó el fiscal Pablo Vignaroli para establecer quiénes favorecieron la última evasión en la Unidad 11, se peritaron dos candados, uno de los cuales pertenece a la celda diez del pabellón uno, por donde escaparon cuatro presos, y el restante que apareció tirado fuera de los pabellones.

De acuerdo con la pericia realizada, el fiscal sostuvo que el candado que estaba puesto en la celda es el original (marca Roa) y se encontraba violentado.

La evidencia pondría bajo la lupa al personal del grupo Requisa, ya que luego de la visita y antes de que se concretara la fuga deberían haber realizado un control que incluyera las celdas inhabilitadas.

En lo específico, el fiscal dijo que el cerrojo tiene abollones y una leve desviación en la abertura, que impide el paso normal de la llave. Sobre este candado adelantó que pedirá ampliar el informe con un cerrajero especializado para determinar si fue dañado el mecanismo de apertura o si, por el contrario, pudo ser abierto con la llave que corresponde a pesar de los signos de violencia que evidencia.

En resumidas cuentas, la nueva pericia que encomendará Vignaroli definiría si funcionaba o no el candado.

Lo cierto es que la celda fue abierta en varias oportunidades para romper y levantar la letrina cementada, y luego cavar un pozo, que hizo posible el pase a la libertad de los cuatro internos fugados, uno de los cuales ya fue recapturado.

Por lo tanto, para el fiscal existen tres posibilidades: el candado original fue cambiado, los internos tuvieron en su poder la llave para abrirlo o hubo connivencia entre guardias o internos.

El otro cerrojo que apareció fuera de los pabellones es distinto (marca Prive) y no presenta signos de violencia. Según Vignaroli, fue hallado en una recorrida de rutina que hizo el personal el día después de la fuga. No descarta que haya sido plantado en un intento por obstaculizar la investigación.

De los cuatro presos, tres cumplían condena por homicidio: Víctor “Tortuga” Campos, Cristian Manzini y Fabián Soto, el preso que ya fue recapturado. El restante, Alexis Retamal Jara, se encontraba detenido por robo calificado.

La fuga de los cuatro llevó más de una semana y se concretó el domingo 11 de marzo, a las 23.20. Los internos tuvieron que limar la pata de hierro de una mesa del comedor, que utilizaron para hacer el boquete. Con esa pata rompieron y levantaron la letrina cementada e hicieron luego un boquete.

La celda tenía candado, pero hay fuertes sospechas de que el original haya sido dañado y reemplazado por otro, incluso de marca diferente.

Comentá la nota