Conmueve la facilidad con la que se desenvolvió sólo un delincuente para concretar el hecho. Se movió con total tranquilidad, pidió las llaves de la habitación ingresó a la misma, apoderándose del instrumental y otros efectos, valuados en aproximadamente US$ 50.000.
El hecho se registró en el propio Hotel Hermitage, donde se alojaban los periodistas españoles y también lo hacen los jugadores que conforman el equipo que enfrentará a Argentina por la final de la Davis
Pero cómo si hubiera resultado insuficiente el mal momento vivido, desde la administración del hotel, se le negó a los damnificados la restitución de la totalidad de los bines sustraídos, lo que provocó un generalizado malestar e hicieron saber su disposición a dejar el hotel, y pasar a alojarse en otro establecimiento.
Sin duda un verdadero papelón de la Seguridad del Hotel y de la propia Policía que en un primer momento trató de minimizar el tema , pero que ante el caríz y el rígido reclamo de los enviados españoles no les quedó otra que informar sobre el robo.
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