Es periodista pero su profesión pasó, desde hace varios años, a un segundo plano. Lleva recorridos más de 4.500 kilómetros a lo largo y ancho del país sobre el lomo de Caramelo y Grillo, los dos caballos criollos que lo acompañan en una misión singular: rescatar los valores de la tradición argentina.
El establecimiento se levantará en un predio de diez hectáreas donadas por un oriundo del pueblo, Daniel Leiva. “Los oficios rurales lamentablemente están desapareciendo. Por eso se enseñará talabartería, herrería, platería y además horticultura y ganadería, claves para el desarrollo regional”, enumeró Buratti, quien destacó el respaldo del intendente municipal, Pedro Maidana. Será la segunda escuela en el país impulsada por este proyecto, ya que en el interior de Corrientes hay una en construcción.
“Conocí en Buenos Aires a un amigo que es de Colonia Elisa y le prometí hacer algo cuando yo viniera al Chaco”, contó ante NORTE al explicar la decisión de erigir allí la escuela. El proyecto suma a instituciones como el INTA y el INTI, además del municipio. “La gente se entusiasma y se suma. La idea gustó mucho porque tiene que ver con lo tradicional”, aseguró el “periodista gaucho”.
Con respecto a la escuela chaqueña, adelantó que este domingo se rubricarán los documentos de donación del terreno y de mandato para quien tendrá la misión de llevar adelante el proyecto. “La escuela se llamará Juan Leiva, en honor al hijo fallecido de Daniel, un hombre que ama la tradición”, reveló Buratti.
Mejor calidad
en las escuelas
Según puede leerse en la página que contiene todos los datos y la historia de esta iniciativa, “este proyecto se propone lograr una mejor calidad educativa en las escuelas rurales, acercando a ellas los medios y útiles necesarios para lograrlo”, e “incentivando el servicio comunitario y contribuyendo al desarrollo de la buena voluntad y la paz mundial”.
Así, entre los objetivos el principal es recorrer todas las provincias de la Argentina llevando libros y útiles a las escuelas rurales “a caballo”, rememorando al legendario gaucho. De esta manera, Buratti se propone rescatar el sentido tradicional, llevando lo necesario para la educación de futuras generaciones; proveer a lugares alejados del país de recursos didácticos que permitan acceder al conocimiento y la comunicación; y, finalmente, erradicar la ignorancia y fomentar el trabajo honesto.
Cabalgar de
punta a punta
“Tenía que hacer una nota a los chicos de una escuela sobre el Día de la Tradición y me di cuenta de que no sabían mucho sobre el tema. Pero pregunté cuándo eran San Valentín y Halloween y sí sabían. Eso me preocupó”, contó Buratti al repasar la historia que lo llevó finalmente a cabalgar por el país.
Todo comenzó el 16 de marzo de 2008. Allí se inició su cruzada para retomar los hilos de la tradición. “Pensé que andar a caballo era una forma. Los primeros meses fueron difíciles pero hoy ya concreté más de 4.500 kilómetros por todo el país”, subrayó con orgullo. “Recorrí metro a metro el país y me cambió la vida. Ojalá esto se me hubiese ocurrido treinta años atrás. Pero nunca es tarde”, agregó.
La misión fue en soledad, con la compañía de sus dos caballos. Pero encontró en cada escala la ayuda, el aliento y el reconocimiento de la gente. “Me nombraron huésped de honor en cada ciudad por todo lo que vine haciendo”, ponderó. Desde su partida -que fue en la plaza central de La Tablada, Buenos Aires- recorrió el país dando charlas en escuelas de todos los niveles sobre la tradición e incentivando la creación de escuelas tradicionales.
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