La UCR Pergamino reflexionó sobre el 45 aniversario del derrocamiento de Illia

Con motivo de haberse conmemorado el martes, 45 años del derrocamiento del presidente Arturo U. Illia, la Unión Cívica Radical de Pergamino, hizo una reflexión de ese acontecimiento que a su entender “amputó el futuro de aquellas generaciones. Además destacó las virtudes personales y su obra de gobierno.
“Nos vemos una vez más ante la necesidad de dirigir la mirada de la memoria hacia el amanecer del 28 de junio de 1966, y reflexionar acerca de las esquirlas que se siguen expandiendo en el tiempo hasta nuestros días.

“Las consecuencias han sido tan profundas que, a pesar del tiempo transcurrido, todavía tenemos el derecho de ver aquellos acontecimientos como formando parte de nuestro entorno cotidiano. Seguimos permaneciendo atados a las consecuencias del accionar de la prepotencia de un grupo que se sobrestimaba y se consideraba salvadores de la patria y, asociado a intereses de sectores nacionales e internacionales, que no dudaron aquella madrugada en desconocer la soberanía popular.

“No resulta sencillo, sin caer en referencias repetidas, destacar lo significativo de la figura de Don Arturo, y distinguir entre la multiplicidad de hechos históricos la huella que lo individualiza y lo pone en relieve. Son frecuentes las llamadas a su honestidad, humildad y austeridad, acaso porque ya no son moneda corriente. Su obra de gobierno, no palidece frente a una comparación con su persona, todo lo contrario, se complementan como caras de una misma moneda. Su figura es la síntesis justa de una buena persona, un profesional comprometido y un político capaz.

“Su obra de gobierno estuvo signada por la defensa de los recursos naturales, el desarrollo de la industria, la protección de los intereses nacionales, implementó el salario mínimo vital y móvil, promulgó la Ley de medicamentos pero, sobre todas las cosas, su gobierno fue la era dorada de la educación pública. El presupuesto en educación alcanzó el 25% del Presupuesto Nacional (para hacer una rápida comparación, hoy el presupuesto educativo sólo llega al 6% del Presupuesto Nacional), llevó a cabo el Plan Nacional de Alfabetización y, como hecho anecdótico, durante su gobierno hubo la mayor cantidad de graduados universitarios que en cualquier otro período de la historia argentina.

“Lo que no supieron comprender quienes nos arrebataron el gobierno democrático, fue el proyecto de país que nos propuso, lejos estaba de los modelos que buscan soluciones cortoplacistas a costa de grandes sacrificios futuros. El pretendió sentar las bases, de una vez por todas, para la consolidación de la Argentina como una República libre y soberana. Buscó dar respuesta a las generaciones futuras, con la convicción de que mejorando las condiciones de los trabajadores y de la educación pública se abría el horizonte para alcanzar la justicia social.

“Para finalizar, sólo cabe dirigirse a quien fuera la mano ejecutora de tan nefasto golpe, Luis César Perlinger, quien años después manifestó su arrepentimiento en una carta abierta dirigida a Don Arturo, de la cual reproducimos un fragmento: ‘Hace 10 años el Ejército me ordenó que procediera a desalojar el despacho presidencial. Entonces el doctor Illia serenamente avanzó hacia mí y me repitió varias veces: ‘sus hijos se lo van a reprochar’. ¡Tenía tanta razón! Hace tiempo que yo me lo reprocho porque entonces caí ingenuamente en la trampa de contribuir a desalojar a un movimiento auténticamente nacional. Usted me dio esa madrugada una inolvidable lección de civismo’.

“No hay sentimiento de culpa que pueda redimir a los culpables de haber amputado el futuro de aquellas generaciones, de haber corrompido nuestro presente. Por supuesto que lo reprochamos y se lo reprochan todos los días también quienes, aun sin siquiera conocer a Don Arturo, sufren las consecuencias del deterioro de la educación, quienes no tienen la posibilidad de ir a la escuela pública que fue saqueada por aquellos que tuvieron la bajeza de creerse los salvadores de la patria sólo porque estaban acompañados por la fuerza de las armas y nada más”.

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