Una firma privada comenzó los trabajos en busca de una fuente alternativa que garantice un líquido de calidad.
BALNEARIA - Una empresa privada comenzó los trabajos para extraer del subsuelo agua de calidad apta para el consumo humano.
Si se encuentra, la misma se destinará para el consumo de todos los habitantes de esta localidad del noroeste del departamento San Justo.
La perforación deberá superar los 130 metros de profundidad y está emplazada en inmediaciones del predio del Hospital Municipal San José.
Esta acción se encaró luego de conocerse los resultados de un relevamiento de los pozos existentes en el pueblo, que develaron alta presencia de arsénico en el agua.
Ante esta noticia, el Gobierno provincial debió iniciar a marcha forzada un plan alternativa para tratar de paliar la deuda que mantiene con los habitantes de este pueblo que, a fines de febrero, fue seriamente afectado por la inundación causada por lluvias extraordinarias.
La promesa de solución ofrecida por las autoridades provinciales pasa por efectuar las perforaciones y construir luego la cisterna, la planta de potabilización y el acueducto troncal, lo que demandará una inversión varias veces millonaria. Por su parte, el municipio con el apoyo de los vecinos y entidades financieras locales construirá la red domiciliaria.
A fines de mayo, un equipo de geólogos del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de Córdoba comenzó a buscar acuíferos de calidad, con el objetivo de proveer al pueblo de agua apta para el consumo humano.
Al parecer, el lugar elegido es adecuado para realizar una de las ocho perforaciones que estarían planeadas para asegurar el volumen suficiente para satisfacer la demanda de una localidad que tiene 7.800 habitantes.
Mientras tanto, los vecinos de Balnearia deben afrontar un alto costo económico para consumir agua apta, ya que en la mayoría de los hogares se apela a la compra de agua envasada para satisfacer las necesidades elementales como preparación de alimentos y bebida.
El fenómeno meteorológico del verano provocó serios inconvenientes en la localidad, dejando anegada a gran parte de la zona urbana.
En los meses posteriores se hizo un relevamiento en distintos puntos del pueblo, que estableció que el nivel de arsénico presente en el agua de consumo para los habitantes de esta localidad aumentó sensiblemente luego de la gran inundación de fines de febrero. Actualmente se realizan análisis para determinar si en los pozos hogareños hay contaminación microbiológica ante la sospecha de infiltración de aguas negras en la napa usada para extraer el agua de consumo.
Este panorama representa un riesgo sanitario que trata de ser minimizado por las obras que el gobierno provincial comenzó a ejecutar.
Años atrás, Balnearia quedó fuera de diversos proyectos regionales para la distribución de agua de calidad, por lo que sus habitantes debieron conformarse con usar agua de dudosa aptitud según los parámetros sanitarios.
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