Niños, adultos y ancianos, conmovieron con el relato de sus estoicas historias.
Susana vino a la Catedral a pedir por la salud de su nieto.Es unas de las mujeres con más edad que se pudo ver caminando por las rutas del norte. Ella emprendió la travesía desde la localidad jujeña de Caimancito. "Yo vengo a pedir al Señor y la Virgen del Milagro por la salud de mi nieto Nahuel, de 19 años". Susana lo crió y por una enfermedad, el joven se someterá a una operación de alto riesgo en San Salvador de Jujuy.La mujer tiene 63 años y toda la fuerza que tiene para caminar más de 200 km proviene de su fe. Ella cree que será la cura para su querido nieto.
Evelia González y su hijo Nicolás Aguilera
Los dos piden por la pobreza y el narcotráfico. Desde Salvador Mazza llegaron el sábado movilizados por la fe, Evelia Gonzalez, de 53 años, y su hijo Nicolás Aguilera, de 21.Tomaron un colectivo desde la frontera y se plegaron al grupo que salió desde Orán.Evelia viene en sacrificio a pedir al Señor y a la Virgen del Milagro por su hermana que está enferma. Nicolás, notablemente alegre por esta aventura espiritual, reflexionó que con toda su fe, dedicará esta caminata a pedir por su pueblo de la frontera norte, por la pobreza que existe allí y por cómo afecta el narcotráfico a la zona.
Nicolás Paredes Mendocino luchador
Este chico mendocino, pelea una gran batalla. Nicolás Paredes lleva toda su frescura, su enorme fe y un chaleco refractario. Es un niño de 11 años que sobresale entre la multitud de adultos. Lo sorprendente es que esta es su tercera peregrinación y que comenzó a peregrinar por unas manchas que le salieron en la piel. El niño asegura que las manchas se están curando lentamente y que por eso seguirá caminando en agradecimiento al Señor y la Virgen del Milagro. El niño viene con su familia desde Mendoza. Vinieron en transporte hasta el río Zora (Jujuy), en las cercanías de Ledesma y desde allí caminaron hacia Salta.
Juan Carlos Chavez y Carlos Alderete
Con una pesada cruz, Juan Carlos Chavez y Carlos Alderete marcharon desde Orán hacia el Templo sagrado del Milagro.Ellos consideran que el sacrificio es el mejor camino para llegar a Dios; y a la salvación que Cristo prometió.Por eso es que cargan con una enorme cruz de madera desde Orán. La llevan uno de cada lado.Ambos coincidieron en que los moviliza el agradecimiento por los favores recibidos a través de la gracia de los santos patrones salteños. Sólo Carlos Alderete trajo al altar un pedido especial: la salud de sus padres.
Oscar Geréz peregrinó pidiendo por sus piernas
Volvió a recorrer los caminos con su fe, esos que le permitieron volver a caminar.Perdió la pierna izquierda en un accidente ocurrido en 2007 y en cuanto pudo salió con sus muletas hacia la Catedral. El hombre en su peregrinar fue sorprendido por el sanguchero David en la ruta y fue él quien comenzó una colecta para comprarle una pierna ortopédica.El sábado caminó casi todo el trayecto, desde Metán, con sus dos piernas. Ya cerca se comenzó a lastimar y avanzó con las muletas. Sin embargo entró en la plaza 9 de Julio caminando.
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