Una chica de 14 años que estaba en el comedor se salvó de milagro.
“No se lo deseo a nadie, fue una desgracia con suerte”. Así definió Fernando el accidente que ocurrió ayer a la madrugada cuando un Renault 12, con dos ocupantes en su interior, atravesó la pared de su casa incrustándose en el comedor y llegando hasta la mesada, donde estaba parada su hija de 14 años, que resultó herida con un golpe en la cabeza. El accidente ocurrió en una vivienda de material ubicada en la manzana 13, lote 9, en la esquina Los Inmigrantes y Antu, del barrio Cordón Colón, cuando un auto que bajaba por Antu no dobló y se incrustó en una casa de familia.
“Estábamos con mi señora ya acostados, era tarde, cuando sentimos como una explosión y los gritos de Sofía, mi hija”, relató a LM Neuquén el hombre, todavía shockeado. Agregó que tras el estruendo acudieron a ver qué había pasado y, en una nube de polvo, intentaron auxiliar a su hija que gritaba y se encontraba en la zona de la mesada, a unos dos metros del hueco por donde entró el auto.
“Los vecinos fueron los que llamaron a la Policía, que vino rapidísimo, y a la ambulancia. Una vecina pensó que Sofía había quedado abajo del auto por cómo la escuchaba gritar”, relató Fernando.
Los dos ocupantes del auto, de unos 25 años, que evidenciaban signos de estar borrachos, sufrieron golpes y debieron ser retirados por personal médico y la Policía, ante la indignación de los vecinos que se acercaban a ayudar a la familia.
“A mí me agradeció un policía. Me dijo ‘flaco, gracias por no complicar el procedimiento, porque yo en tu lugar no sé qué hago con estos dos’. Además, los vecinos los querían matar, pero yo no me prendí en esa, porque esto, si no, es tierra de nadie”, recordó el hombre, que ayer a la tarde, junto con su hijo Diego, ya había colocado maderas para cubrir el hueco provocado por el auto.
La hija de Fernando sufrió un fuerte golpe en la cabeza y, tras ser atendida en el hospital Bouquet Roldán, fue trasladada al Regional por presentar un fuerte dolor en la nuca. “Nos habían dicho que quizá tenía fracturada una vértebra, pero después un estudio le dio bien, así que nos quedamos tranquilos”, indicó Fernando.
“Dale, si no pasó nada, dale ya pasó”, le dijo el hombre que iba como acompañante a su amigo, mientras intentaba darle arranque al vehículo, aún dentro del comedor de la casa.
Fernando se sorprendió al enterarse de que el test de alcoholemia de lo dos hombres del auto en el hospital les había dado negativo, mientras que al momento del accidente se notaba que estaban con signos de haber consumido alcohol.
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