El Departamento General de Irrigación tuvo que realizar obras para rectificar el cauce del río. La "rotura" de una de las márgenes del río iba a parar a una zona donde hay ganado vacuno pastando.
Oficialmente explicaron que la dotación de agua que se perdía por la rotura de una de las márgenes del río, unos 5 kilómetros arriba de El Nihuil, iba a parar casualmente a una zona donde hay ganado vacuno pastoreando entre la presa y la reserva Las Salinas, informó Diario UNO de San Rafael.
“Creemos que fue inducido”, dijo escuetamente Fabio Di Berardino, titular de la Subdelegación de Aguas del Río Atuel. en otras palabras, el desvío era ilegal.
A fines de diciembre, las autoridades de Irrigación decidieron realizar un vuelo de reconocimiento en la zona para intentar dilucidar por qué había tanta diferencia entre el caudal que registraba la estación de aforo La Angostura, 10 kilómetros antes del dique, y lo que efectivamente ingresaba a la represa.
“Durante el vuelo pudimos observar un deterioro en la margen del río con un derrame laminar y una amplia extensión de tierra irrigada, con desarrollo de pastura en la parte superior del embalse, que disminuía considerablemente el ingreso de agua”, explicó el subdelegado.
Según el funcionario, esta no es la primera vez que deben realizar obras para reencausar el río, sin embargo anteriormente lo habían detectado antes de ingresar en la temporada de riego. Estiman que en esta oportunidad la erogación imprevista no tiene más de 20 días.
Las Salinas no se tocan
Las Salinas abarcan 350 hectáreas y está ubicada a 8 kilómetros de la localidad de El Nihuil, en San Rafael. El objetivo de la reserva natural es la conservación del humedal y preservar su importante riqueza ictícola, ya que en ella se encuentran importantes poblaciones de perca criolla.
La vegetación en las tierras adyacentes corresponde a pastizales de junquillo. También pueden encontrarse arbustos bajos aislados de chirriadera y tomillo macho.
Las aves acuáticas son la fauna representativa de la zona. Además se observan cisnes, vizcachas, liebres de castilla, piches, perdices y choiques.
Para contrarrestar cualquier tipo de objeciones, Di Berardino aseguró que la obra no perjudicó en nada la dotación de agua que alimenta las lagunas. “Nosotros no actuamos directamente sobre Las Salinas, la laguna tiene su propio brazo que la alimenta”, expresó.
En este sentido, el subdelegado sostuvo que “realizamos los trabajos que nos correspondían” e inmediatamente “dimos participación a la Dirección de Recursos Naturales porque es una reserva compartida”, indicó.
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