El comienzo del año trajo una gran cantidad de denuncias en las redes sociales que no tuvieron respuesta oficial. Bernal, Don Bosco y hasta Wilde se vieron afectados
Un fuerte olor se sintió durante toda la jornada del jueves y parte del viernes en distintos sectores del distrito de Quilmes y Avellaneda. Según se pudo saber, el mismo provendría de una industria que trabaja con sebo en la zona oeste. Se hicieron denuncias sobre el tema que sólo contestó un organismo provincial.
Las denuncias comenzaron a hacerse mediante las redes sociales e incluso llamando a la redacción de EL SOL, donde se dejaba constancia de un fuerte y desagradable olor que se extendió desde varios sectores de Bernal, atravesó Don Bosco e incluso vecinos de Wilde dieron aviso de esta situación.
El alerta se instaló de inmediato en varios puntos y no fueron pocos los llamados que llegaron al 147 (número de apoyo al 111), pero solamente tomaron la denuncia. Otros, se comunicaron con Defensa Civil, pero tras numerosos llamados, les dijeron que "iban a investigar de qué se trataba".
Una de las vecinas que se mostró muy preocupada por el tema aseguró que llamó a varios organismos y sólo desde el OPDS (Organismo para el Desarrollo Sostenible), perteneciente a la Provincia de Buenos Aires, "al parecer fueron los únicos interesados en el tema. El resto nada...".
Las zonas afectadas atravesaban la parte norte del distrito y su peor momento fue en la tarde-noche del 1 de enero, donde en algunos lugares "se volvió casi irrespirable", aunque en la madrugada de ayer "por el cambio del viento, el mismo se fue alejando de a poco".
Algunos testimonios tras lo que averiguaron algunos de los afectados indicaban que el fuerte olor provenía de una industria de Bernal Oeste, que ya habría sido denunciada en varias oportunidades y que igual continúa funcionando e incluso, provocando "inconvenientes como estos", donde emanaría un fuerte olor a sebo, que se vuelve más grave los días de altas temperaturas.
Ante la falta de atención, se recurrió a los representantes barriales y así fue que dieron con el concejal local de la UCR, Ariel Domene, quien comenzó a trabajar sobre el tema. Entre ello, averiguar si el origen es dicha industria y en caso de ser así por qué continua funcionando pese a las supuestas clausuras municipales que se habrían hecho días atrás.
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