El analista y asesor agropecuario, Jorge Glibotta, explicó los motivos que llevaron a los pequeños y medianos productores a alquilar sus campos y migrar a los pueblos; además de cómo los grandes empiezan a incursionar en países vecinos donde “tienen un tratamiento diferente hacia el que trabaja”.
En declaraciones a Radio Facundo Quiroga, Jorge Glibotta brindó un panorama alarmante en relación a la escasa rentabilidad del cultivo que derivó en el alejamiento de la actividad de los pequeños y medianos productores, por la tremenda presión impositiva que solo permite a los pooles de siembra continuar produciendo.
“El precio que paga el cliente es prácticamente más del doble que lo que estamos recibiendo en el Puerto de Rosario”, aseguró Glibotta que brindó un ejemplo, pesificando los valores que el cliente externo paga por la soja argentino, “sobre los 4.264 pesos que paga el cliente, el 62,05% se lleva el Estado Nacional a través de las retenciones, por la diferencia del mercado cambiario y los impuestos que gravan”, agregando que un 33,35% corresponde a costos y gastos de producción, unos 1.422 pesos, mientras que el productor le queda apenas el 4,6%.
Para el analista agropecuario, las consecuencias de esta ecuación deriva en la desaparición de los pequeños y medianos productores, incapaces de competir con los menores costos que afrontan los pooles de siembra. “Ante porcentajas tan pequeños, la siembra es viable para los pooles de siembre”, destacó.
“No existen pequeños y medianos productores que siembren soja, alquilan sus campos a los pooles de siembra, están viviendo en las ciudades, muchos de ellos acercados a los planes sociales del Gobierno Nacional”, explicó Glibotta.
También advirtió de las consecuencias para el país si se mantiene la actual presión impositiva sobre la producción, que lleva a muchos grandes productores a probar suerte en países limítrofes con condiciones mas favorables, como Brasil, Bolivia o Paraguay. Sobre este último, destacó que la carga impositiva, por todo concepto, es del 10% para la producción de soja, que comparando con el 63,05% de la Argentina, se encuentra la explicación de por qué t
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